martes, 21 de mayo de 2013

Preocupante blablabla, iluso de EsPurioII

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Listo el Plan 2013-2018
Lilia Arellano

Estado de los ESTADOS

Cinco metas inalcanzables hoy
Crisis política agrava economía
Cisma PAN y Pacto por México
Reformas inútiles e inoperantes
EBC presunto culpable por ABC


“Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más de prisa que los otros o ir por el buen camino”.- René Descartes

Mientras México resiente una debacle económica que se acerca peligrosamente a convertirse en una recesión, y atraviesa una crisis política por la lucha interna del poder en los partidos políticos, y un grave conflicto de seguridad interna en diversas regiones, el presidente Enrique Peña Nieto presentó, ante gobernadores y representes de los poderes Legislativo y Judicial, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, que dadas las circunstancias que enmarcan al país, no es más que un amplio catálogo de buenas intenciones, que están lejos de concretarse al mantenerse el mismo modelo económico impuesto hace treinta años y al no variar, en forma significativa, la estrategia de combate al Crimen Organizado y los cárteles de la droga.

Desde Palacio Nacional, el titular del Ejecutivo Federal sostuvo que “están dadas las circunstancias para mover a México hacia la ruta de la paz, la inclusión y la prosperidad”, lo que nos lleva a inferir que si están dadas todas las condiciones para que el país crezca y se desarrolle, algo muy mal debe estar haciéndose desde el gabinete económico para que durante el primer trimestre de este año, se haya dado una desaceleración de la economía que la llevó a un crecimiento marginal de 0.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el más bajo desde el año 2009. Peña Nieto advirtió que dicho documento no administrará la coyuntura, sino que hará cambios de fondo, pero los únicos cambios que hemos visto, además de los de manos en la administración federal, son las mentadas reformas estructurales, en el ámbito laboral, educativa y telecomunicaciones, y las anunciadas en materia energética y fiscal que, ya nos advirtieron, no promoverán de inmediato el crecimiento económico del país.

El inquilino de Los Pinos convocó a los mexicanos a actuar con unidad, visión y corresponsabilidad para remover los obstáculos y las barreras que hasta ahora han limitado el crecimiento y el desarrollo del país, pero no hizo ninguna alusión al coordinador de su gabinete económico, Luis Videgaray, que está aplicando la estrategia que buen resultado le dio en el Estado de México, de no gastar y ahorrar los recursos hasta la temporada electoral federal, en el 2015, lo que tiene a la planta productiva del país prácticamente paralizada, con los resultados ya difundidos por el INEGI, en el sentido de que estamos ante un “frenón” de la economía que en nada contribuye a mejorar las condiciones de vida de millones de familias mexicanas.

En el terreno económico, las cosas están tan mal que en la Secretaría de Hacienda creen que ya tocamos fondo, por lo que esperan que en los próximos trimestres se observen mejores datos de crecimiento. Miguel Messmacher Linartas, subsecretario de Ingresos de la SHCP, señaló que la dependencia evalúa el impacto en la recaudación del reciente ajuste en el pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para 2013 de 3.5% del PIB a 3.1 por ciento, para determinar si es necesario un ajuste al gasto, por si se registra algún faltante de ingresos importante y, en su caso, llevar a cabo recortes al gasto público.

El funcionario refutó que el país este en recesión y subrayó que se trata de una desaceleración, debido a factores temporales, por ser un año bisiesto y la estacionalidad de la Semana Santa. Sólo le faltó mencionar que porque los reyes magos no llegaron a todos los hogares mexicanos.

Así, mientras los tecnócratas de la SHCP trabajan arduamente en la economía ficción, su jefe, el presidente Enrique Peña Nieto, se manejó en el terreno de las buenas intenciones, con un PND 2013-2018, que es “una hoja de ruta para caminar hacia una nueva etapa del país, para saber hacia dónde ir y cómo llegar, que permitirá medir el avance real del país”. El mandatario subrayó que dicho documento servirá para realizar los cambios de fondo que se requieren.

Pero en términos generales, el PND 2013-2018 es un compendio de buenas intenciones que tiene como objetivo principal “llevar a México a su máximo potencial”, para lo cual se fija cinco metas nacionales, que engloban otros tantos buenos deseos: en primer lugar busca un “México en paz”, dado que el país ha enfrentado, en los últimos años, una problemática sin precedente en términos de seguridad pública. La falta de seguridad generó y genera un alto costo social y humano, ya que atenta contra la tranquilidad de los ciudadanos. Asimismo, esta carencia incide en el potencial de desarrollo nacional, inhibiendo la inversión de largo plazo en el país y reduciendo la eficiencia y operativa de las empresas. Sin embargo, no se advierten cambios fundamentales a la estrategia seguida durante la administración de Felipe Calderón, por lo que no se auguran resultados diferentes a los alcanzados durante el último gobierno panista.

El segundo “deseo” de Peña Nieto es lograr un “México incluyente”, porque se tiene un país con el 46.2 % de la población en condiciones de pobreza y el 10.4 % en condiciones de pobreza extrema, según los datos oficiales que manejó el titular del Ejecutivo Federal. Al México de hoy lo caracteriza la desigualdad del ingreso, la violación de los derechos humanos, la discriminación y el limitado a servicios de salud y a una vivienda digna, responsabilidades todas de la administración federal. Esta meta nacional será difícil de lograr, pues no hay un cambio de fondo en la estrategia económica que sigue esta administración, que sigue aplicando las mismas recetas que se implementaron desde hace más de 30 años, lo que es evidente con las reformas estructurales aprobadas y las que están en el horno legislativo, por lo que lo único que se prevé lograr es la reproducción de las mismas condiciones con la acumulación de la riqueza en unas cuantas familias, tal y como ha estado sucediendo hasta la fecha.

La tercera meta nacional o tercer deseo se refiere a alcanzar un México con educación de calidad para estar a la altura de las necesidades que un mundo globalizado demanda. La falta de capital humano no es sólo reflejo de un sistema de educación deficiente, también es el resultado de una vinculación inadecuada entre los sectores educativo, empresarial y social. Sin embargo, poco o nada se está realizando para alcanzar este objetivo cuando vemos que la reforma educativa aprobada no está preocupada por alcanzar una educación de calidad en el país, sino en desmontar un sindicato magisterial que se especializó en cuestiones electorales y se vendió al mejor postor. El encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, y la persecución a su círculo laboral y familiar cercano confirman este hecho, que se verifica con protestas magisteriales en todo el país, que van encaminadas a impedir cortar de tajo con los beneficios laborales que fueron ganadas en décadas de lucha, y que descuidan, precisamente, el tema de los contenidos a permear en las aulas escolares de todo el país.

La cuarta meta, Igualdad de oportunidades para un México próspero, se ve aún como un anhelo largamente acariciado, pero con pocas bases reales para alcanzarse no sólo por los factores geográficos e históricos que limitan el desarrollo de regiones completas en el país, sino por la propia acción gubernamental enfocada a generar regulaciones que privilegian a empresas establecidas, muchas de ellas con capital trasnacional, sobre nuevos emprendedores. Diferencias importantes se resienten en el hecho no sólo de que las compañías y los individuos no tienen pleno acceso a insumos estratégicos, tales como financiamiento, energía y telecomunicaciones, lo que limita el desarrollo de nuevas inversiones al incrementarse los costos de operación y reducirse la inversión en proyectos productivos. A lo anterior, hay que agregarle que corporaciones trasnacionales se ven beneficiadas con multimillonarias exenciones fiscales, lo que multiplica sus ganancias y reduce los ingresos federales.

Y la quinta meta se refiere al papel de México en el ámbito internacional, habla de un “México con responsabilidad global “ y sostiene que la proyección internacional es la piedra angular de dicho México. El documento, presentado por el mexiquense, vuelve a destacar que el país cuenta con una gran estabilidad macroeconómica y una extraordinaria gobernabilidad democrática, factores que no han sido aprovechados, debido a que la economía nacional fue enganchada a la de Estados Unidos, por lo que es altamente dependiente de esa nación, mientras que nuestra gobernabilidad no está fundamentada en el consenso y el consentimiento de su población, sino en la subordinación de las principales fuerzas políticas, PRI, PAN y PRD, a los deseos y lineamientos del titular del Poder Ejecutivo Federal.

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