domingo, 26 de mayo de 2013

El dinero fácil los llevó a la muerte

¡¡Exijamos lo Imposible!! 
Por Esto!
El efecto Calderón
Jorge Carrillo Olea

Dos muertes incomprensibles e inaceptables

Sólo la muerte por edad es entendible. No la de un adulto productivo, no la de jóvenes promesas, no la de un niño en floración. Cualquiera de las segundas se da en el campo de lo inexplicable, consecuentemente en el de lo inaceptable. Menos aceptable es cuando las causas no son naturales, esto es, que serían evitables.
 
Así fueron las muertes por homicidio de los jóvenes Alfredo David y Diego Alejandro Páramo. Todavía en el campo de la investigación pareciera que el móvil fue una deuda con narcomenudistas por un monto de 10 mil pesos. Una deuda por la adquisición de estupefacientes.

Resulta imposible reproducir el dolor de los padresdos periodistasa quienes sorpresivamente se les priva de manera tan cruel de dos bellas esperanzas de su vida y todo ello sin la menor racionalización sobre lo que lo hizo posible. La redundante pregunta: ¿por qué?, como en toda tragedia, queda sin respuesta satisfactoria. Nada lo explicaría. La existencia de una mano asesina resulta sólo circunstancial.

La verdadera razón es que por esa misma causa mueren cientos de mexicanos. La verdad es que los gobiernos y una sociedad insuficientemente reclamante hemos sido incapaces de hacer desaparecer ese ambiente de muerte que es la existencia de un mercado letal de drogas. Letal no por sus supuestos efectos sobre consumidores, sino letal para todo el que se ve insertado en el perverso sistema de intereses que se ha generado a su alrededor, desde su producción hasta su última venta.

La criminalización de toda la actividad vinculada a las drogas genera ese campo de muerte en el que dolorosamente cayeron los hermanos Páramo. Si México hubiera encontrado un camino de despenalización como el de Portugal, el tolerante de Canadá, el ejemplar del Brasil o el de dejar hacer con disimulo como el español, nos hubiéramos ahorrado las aflicciones por muchas muertes. Pero no, los intereses y las imposiciones de Estados Unidos están primero.

¿Alguien recuerda después de los primeros días de cualquier gobierno que éste sostenga algún programa de prevención a las adicciones o del delito en general? ¡No! Es terreno de discursos estériles. Tampoco ha habido gobierno, por más que lo ofreciera, que auspiciara una discusión sobre las distintas modalidades de suavizar el problema con una legalización reguladora, empezando por la marihuana que universalmente está en vías de legalización.

Esta posición plantearía el fin de la interdicción radical de la producción, tráfico y venta de drogas sustituyéndola con el concepto que rige a toda forma de comercio pero que asusta al gobierno: el control. Bajo ese sistema, los jóvenes Páramo no hubieran recurrido a la ilegalidad y por ende…

La política de Calderón contra las drogas disparó, expandió, difundió la socialización del crimen como práctica común de la cual el individuo se asume en un ambiente sociocultural perverso para la obtención del dinero fácil, principal atractivo para los jóvenes.

Hay que definirlo: El efecto Calderón fue la adhesión social a cualquier práctica que condujera al dinero fácil y ahí están vigentes las drogas. El dinero fácil y el crimen consecuente vienen de la prohibición, de la dificultad para el manejo legal de un bien de gran demanda y las drogastodasson y seguirán siendo altamente demandadas. Son verdades de a kilo con las que hay que comulgar. Éste fue el drama de la familia Páramo.

Estados Unidosy no habría que describirlotiene razón para reírse de nosotros y de nuestras tragedias nacionales, familiares e individuales. Marcha en la materia por un ancho camino propio y nosotros como estatuas de sal inconmovibles nos quedamos paralizados, esperando su beneplácito, traicionando a la sociedad cuyo bien debiera ser nuestro único objetivo.

El reformista Enrique Peña, si encuentra y enfrenta una solución, verdaderamente pasaría a la historia. Superaría su propio récord Guinness elbista, hasta hoy su indecente remate.

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…Suspensivos. Para Ripley el nombramiento de Maricela Morales como cónsul en Milán. Se alienta la impunidad. Se ofende al Ejército. Se ofende al Servicio Exterior y se irrespeta al pueblo italiano. Es presunta responsable de delitos contra la administración de la justicia, prevaricación. El canciller con su justificación enseñó el cobre de su bisoñez.

hienca@prodigy.net.mx

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