¡¡Exijamos lo Imposible!!PROCESO:
Los oscuros arreglos del 2006
ÁLVARO DELGADO
9 DE JULIO DE 2011
De acuerdo con revelaciones del entonces presidente del PAN, Manuel Espino, en los arreglos ocultos del 2006, que empezaron a conocerse con la disputa entre la líder del SNTE y Miguel Ángel Yunes, estuvieron involucrados no sólo Elba Esther Gordillo y el candidato panista Felipe Calderón, sino los más cercanos colaboradores de éste, Josefina Vázquez Mota y Juan Camilo Mouriño. De aquel contubernio derivaron, entre cosas, los posteriores nombramientos de elbistas en el equipo presidencial y hasta los términos en que se hizo la llamada Ley Televisa.
“¡Dame canicas para jugar!”, demandó el candidato Felipe Calderón al presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Manuel Espino, en plena campaña de 2006. –Claro, te damos todo el apoyo –le respondió Espino.
–Pero quiero candidaturas.
–Ve y pídeselas al comité nacional, no a mí, yo no soy el comité nacional.
–Pero tú puedes hacer la petición.
–La puedo hacer, pero no la voy a hacer
–le reviró a Calderón, quien pedía más de 40 candidaturas del PAN a diputados y senadores para Elba Esther Gordillo, la secretaria del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Y le aclaró: “Yo no voy a ser el presidente del partido que pase a la historia por concederle candidaturas a Elba Esther, una mujer tan desprestigiada que encabeza el sindicato más corrupto de América Latina”.
Junto con Josefina Vázquez Mota y Juan Camilo Mouriño, coordinadora general y coordinador operativo de su campaña, Calderón hizo pactos con Gordillo y Miguel Ángel Yunes, de los que nunca informó al PAN –parte de los cuales comienzan a ventilarse–, y pretendía concederles decenas de candidaturas de diputados y senadores, casi todas seguras de ganar, revela Espino:
“Quería 15 diputados federales de representación proporcional de los que le corresponde directamente designar al comité nacional; cinco senadores de lista, que también le corresponde designar al CEN (Comité Ejecutivo Nacional); 20 candidaturas de mayoría en distritos en los que el PAN había tenido éxito en los últimos procesos electorales, distritos ganables, y dos o tres candidaturas de mayoría de senadores. Eso es todo lo que pedía de candidaturas, pero ésas tenía que autorizarlas el comité nacional.”
En el contexto del escándalo por las acusaciones mutuas de corrupción entre Gordillo y Yunes, y luego de la debacle electoral del PAN del domingo 3 –en la que fueron derrotados Guillermo Anaya y Luis Felipe Bravo Mena, compadre y exsecretario particular de Calderón, respectivamente–, Espino revela a Proceso entretelones del controvertido proceso de 2006, incluida la Ley Televisa.
Sobre el pacto con Gordillo, Espino asegura que le propuso a Calderón ir él mismo al CEN “a explicarle a sus integrantes por qué y a cambio de qué” pedía esas candidaturas para entregarlas a la lideresa sindical, pero el hoy presidente se negó y designó para ello a Vázquez Mota.
–¿Y ella sí fue al CEN? –le pregunta el reportero a Espino.
–No fue, cuando tenía que haber ido no fue. Nos quedamos un día desde las 10 de la mañana hasta las seis de la tarde esperándola. Se suponía que iba a ir con las listas de candidatos solicitados por Elba Esther y además iba a explicar a cambio de qué se iban a dar las candidaturas. Le dije: “Si el comité nacional te las autoriza, adelante, pero ve tú y convéncelos, y diles por qué y a cambio de qué”. Nunca llegó.
“Por eso yo deslindo al PAN de cualquier negociación con Elba Esther o con Yunes, porque eso fue en el espacio de campaña. Qué negociaron Calderón, Josefina y Mouriño, dónde, a cambio de qué, no lo sabemos. Su deber era informárselo al partido y nunca lo hicieron.”
Espino acepta que, “a petición de Calderón”, se reunió con la presidenta vitalicia del SNTE en su departamento. La cita la hizo Vázquez Mota.
“Dije: Si esa es una petición del candidato, está bien, pero a cambio de qué, cuál es el apoyo que nos van a dar. ¿Económico? ¿De operación política? ¿Gente trabajando en la calle? Quiero saber quiénes son y quiero saber cuánto nos van a compartir financieramente para que se deposite en las cuentas del partido. Pero nada… La maestra sólo ofreció apoyar al candidato, que él y ella ya lo habían acordado.”
Al final Calderón entregó a Gordillo la Lotería Nacional, el ISSSTE, la secretaría del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la subsecretaría de Educación Básica, “de manera desleal a la vida institucional del país”, pero no logró las diputaciones y senadurías que pretendía.
La operadora Vázquez Mota
A seis años de distancia, con Calderón en el ocaso de su gestión, con el PAN “colapsado” electoralmente –“todas las derrotas de los últimos tres años tienen el sello de Calderón”–, con un proceso interno confuso y él expulsado del partido –cuya impugnación ante tribunales se resolverá pronto–, Espino afirma que las consecuencias del escándalo detonado por la diatriba Gordillo-Yunes, que aireó el contubernio desde 2006, son sobre todo para Vázquez Mota, aspirante a la candidatura presidencial panista.
“El futuro de Calderón ya está muy predeterminado: va a quedar una gran carga de desprestigio por deficiencias en su desempeño como presidente. Pero sí le pega a quien fue su coordinadora, que participó en las negociaciones con Elba Esther y con Yunes, y que quiere ahora ser candidata a la Presidencia de la República.”
Y puntualiza: “Vázquez Mota no sólo participó en las negociaciones con Elba Esther, sino que, ya como secretaria de Educación Pública, le concedió la subsecretaría de Educación para su yerno (Fernando González Sánchez)”.
–¿Por voluntad propia o por instrucción de su jefe?
–‘Haiga sido como haiga sido’, ella era la secretaria de Educación. No pudo con Elba Esther. Me parece que del daño que se le causa al partido y al gobierno por el escándalo de Elba Esther y Yunes tiene muchas cosas que explicar Josefina Vázquez Mota, pero muchas.
Los acuerdos de Calderón con Gordillo, operados por Mouriño y Vázquez Mota, encajan en el proyecto transexenal de Gordillo, que ella misma le reveló a Espino. “Elba Esther me confesó que ella tenía dos prospectos para la candidatura presidencial de 2018, pero antes los quería hacer gobernadores: Rafael Moreno Valle y Miguel Ángel Yunes, y a los dos los estaba perfilando por el PAN”.
Añade: “Quería que llegaran a ser gobernadores por el PAN sin que tuvieran un compromiso permanente con el partido. Tal vez por ello una vez se molestó con Moreno Valle cuando Rafael se afilió al PAN. ‘¿Ya eres senador, para qué te afilias al PAN?’, le dijo”.
–¿El prospecto de Gordillo para 2018 es el gobernador de Puebla?
–Pues sí.
Yunes, el otro prospecto de Gordillo que la acusa de corrupta, había sido vetado por Calderón en 2006 para ser senador del PAN, pero luego fue candidato a gobernador de Veracruz. “Yunes me dijo que iba a ser candidato para honrar el acuerdo entre Felipe, Elba Esther y él”.
En medio del escándalo, Calderón adujo que los puestos cedidos a Gordillo eran producto de la continuación de un pacto que venía del gobierno de su antecesor Vicente Fox. “Venía antes de mí y yo lo respeté”, le dijo al presentador de Televisa León Krauze.
Espino dice al respecto: “Eso es evadir su responsabilidad, como suele hacer. Además es conocida la animadversión de Calderón hacia Fox. No le creo que quisiera mantener acuerdos asumidos por Fox”.
De hecho, dice que “Fox se sentía incómodo con Yunes”, pero lo dejó en el consejo de Seguridad Pública a petición suya para evitar hacerlo candidato a senador, como se lo pidió Calderón.
“Por eso no me hace sentido que Calderón, quien tampoco quería a Yunes, lo haya dejado en el ISSSTE. Ese fue arreglo suyo con Elba. ¿A cambio de qué? Es la pregunta de la que pende el prestigio personal del presidente, no del PAN.”
“Ley Televisa”, la trama
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