¡¡Exijamos lo Imposible!!PROCESO:
El albazo de Peña Nieto enciende focos rojos en el PRI
JENARO VILLAMIL
9 DE JULIO DE 2011
Envalentonado por el aplastante triunfo electoral de su delfín en el Estado de México, Enrique Peña Nieto se acelera, arranca su campaña rumbo a 2012 y encabeza un acto de autoapoyo con sus incondicionales. Pero la decisión del mexiquense prendió los focos rojos en el PRI: el actual dirigente Humberto Moreira, la expresidenta del partido Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones no se suman a la cargada y le avisan a Peña que la agenda, los tiempos y los métodos son otros…
No transcurrió ni una semana del aplastante triunfo de Eruviel Ávila, su sucesor en la gubernatura del Estado de México, cuando Enrique Peña Nieto arrancó el jueves 7 su campaña como “candidato único y de unidad” del PRI a la Presidencia de la República, alentando las fracturas y la polémica dentro de su partido.
Ante unos 300 invitados cuidadosamente escogidos, anunció la creación de una estructura paralela al tricolor y al gobierno estatal, inspirada en las redes montielistas de Fuerza Mexiquense (FM) y con una lógica similar: utilizar los recursos públicos y el “cobro de favores” a los empresarios, legisladores, alcaldes y gobernadores beneficiados por el peñismo para imponerse como el candidato “inevitable e invencible” del PRI para 2012.
El nuevo nombre de esta estructura es Expresión Política Nacional (EPN), cuyas siglas coinciden con las iniciales del gobernador mexiquense y no son muy afortunadas. Es la misma denominación de una corriente del PRD fundada por la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria, que dio a conocer hace varios años Alfonso Ramírez Cuéllar. Ninguno de los asistentes a la bufalada notó ese detalle.
A la Casa de Gobierno de Toluca acudieron exgobernadores, diputados locales y federales, alcaldes, dirigentes estatales del PRI, líderes sectoriales y senadores afines a Peña Nieto. Se les retuvieron los teléfonos celulares y radiolocalizadores para que nadie grabara o transmitiera en las redes sociales la información o fotos del acto.
Entre otros estuvieron los senadores y exgobernadores Jesús Murillo Karam y Pedro Joaquín Coldwell; Carlos Jiménez Macías, Adolfo Toledo, Francisco Arroyo Vieyra y el coordinador de la bancada del PRI en San Lázaro, Francisco Rojas; las legisladoras Socorro García, Norma Esparza y hasta Manuel Añorve, exalcalde de Acapulco, excandidato a gobernador y excoordinador de asesores de Manlio Fabio Beltrones; el dirigente de la CNC, Gerardo Sánchez, y Héctor Hugo Olivares Ventura.
Los oradores fueron los principales operadores del equipo peñista: Luis Miranda Nava, secretario de Gobierno, quien dio la bienvenida; Luis Videgaray, jefe de campaña de Eruviel Ávila, quien saludó a nombre del candidato priista ganador del domingo 3, y el propio Enrique Peña Nieto, quien llamó a cuidar la unidad del partido.
“El PRI no puede vivir de glorias pasadas”, afirmó el mandatario mexiquense mientras sus invitados desayunaban omelette de flor de calabaza con salsa poblana, nopales, queso panela y cazuelitas de elote.
La mayoría de los asistentes se afilió a la nueva organización y algunos presumieron su carnet. Algunos afirmaron que los peñistas piensan distribuir 3 millones de credenciales.
La EPN es dirigida por el diputado local Jesús Alcántara Núñez, político que ha crecido a la sombra de Peña Nieto y pertenece a la dinastía de empresarios del transporte originarios de Acolman y Atlacomulco.
Ausencias y críticas
Tres ausencias fueron notables: el coordinador de la bancada priista en el Senado, Manlio Fabio Beltrones; el dirigente nacional del PRI, Humberto Moreira, y Beatriz Paredes, expresidenta del partido.
El único que expresó una crítica a las formas y al estilo del lanzamiento peñista fue Beltrones, aspirante también a la candidatura presidencial.
“Dentro del PRI habemos muchos que esperaríamos que no se reeditaran viejas prácticas en un partido nuevo… Esas viejas prácticas que no deben reeditarse vendrían a ser mensajes equivocados hacia el electorado de un PRI que no ha aprendido la lección; por eso estaremos muy atentos a que algunos eventos que pudieran confundirse con el tapadismo, la vieja cargada o lo que podrían ser los candidatos únicos que huelen a naftalina en un clóset no aparezcan en el PRI”, advirtió el senador el viernes 8.
Apenas unos días antes de la cargada a favor de Peña, el lunes 4, Humberto Moreira presumió la “gran contundencia” de las victorias priistas en las elecciones para gobernador en el Estado de México, Coahuila y Nayarit, pero subrayó que todavía no estaba listo el método de selección interna para designar a su candidato presidencial.
“No estamos en el tema de la selección de candidato, no tenemos aún método de elección. Eso lo decide el Consejo Político Nacional”, afirmó Moreira. En la misma conferencia, el coahuilense dio la bienvenida al pacto entre el PRI y el Partido Nueva Alianza, impulsado por Elba Esther Gordillo, la misma semana en que la lideresa del sindicato magisterial se enfrascó en una agria polémica con su exaliado Miguel Ángel Yunes.
En distintas conferencias de prensa Beltrones insistió en que es más importante definir primero un “programa para culminar la transición” y después definir el método de elección del candidato y las alianzas del PRI. Frente a los festejos por el triunfo de Ávila, con 2 millones 856 mil votos (de un padrón de 10.5 millones), el coordinador de los senadores del PRI afirmó el martes 5:
“Un triunfo tan contundente como el que tuvo el PRI el pasado 3 de julio amerita que no nos confiemos que el mismo pueda repetirse automáticamente en 2012. Tenemos que trabajar, y mucho, para decirle a la población qué queremos, cómo pensamos que verdaderamente se debe llevar a cabo la transición, no nada más la alternancia.”
Incluso la exdirigente nacional priista Beatriz Paredes, al ser cuestionada en la Comisión Permanente sobre los tiempos de la nominación priista, sentenció: “La carrera no ha iniciado. El 2012 está muy lejos para mí”.
En contrapunto con estas declaraciones, Peña Nieto afirmó un día antes de la reunión en Toluca que el PRI debe comenzar la selección del candidato presidencial para 2012. En el programa radiofónico Contraportada, el gobernador mexiquense subrayó que el proceso debe privilegiar “la unidad”.
En su editorial del miércoles 6, el periódico español El País prácticamente destapó al mandatario del Estado de México con un diagnóstico poco halagador:
“Para el año que viene el PRI, situado en un vago centro-izquierda, podría contar como candidato con Enrique Peña Nieto, pese a que algunos de los indicadores económicos y sociales del Estado de México, del que es gobernador saliente, andan por los suelos. Peña Nieto se ha sabido adaptar con gran profesionalidad a los nuevos tiempos y a las exigencias de la televisión.”
La estructura paralela
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