¡¡Exijamos lo Imposible!!
El Coqueto puso en apuros a Peña, Eruviel y Guerrero| Álvaro Cepeda Neri |
La recaptura de César Armando Liborio Legorreta, el Coqueto,
presunto responsable –según confesó– de ocho violaciones sexuales y el
homicidio de siete de ellas, generó una urgente reunión del precandidato
Enrique Peña Nieto, el gobernador mexiquense Eruviel Ávila y el
cuestionado procurador de esa entidad Alfredo Castillo. Éste y Ávila
(quien pasó por las urnas) fueron impuestos en sus cargos mediante
maniobras de Peña; y, como ya lo suponen el candidato que ganará las
elecciones presidenciales, doblemente le deben obediencia. La fuga del
delincuente suscitó un escándalo por todo el país y motivó que el trío
dispusiera su búsqueda hasta por siete entidades del Valle de México,
recapturándolo en el Distrito Federal.
Señalado Peña como incapaz de detener los feminicidios en el Estado
de México, ordenó a Eruviel y Castillo (procurador desde la renuncia
del que estuvo hasta el homicidio de la niña Paulette Gebara Farah en un
caso de sospechas no disipadas) encontrar al presunto delincuente a
como diera lugar, pues su fuga, en las narices de los policías
que lo habían detenido, les estaba causando severas críticas (y a Peña
antipatías traducidas en menos votos). No encontrarlo le costaría la cabeza al procurador y saldrían muy raspados
políticamente el gobernador y Peña; al provocar que Felipe Calderón,
con otra de sus “encuestas” a favor de Josefina Vázquez Mota, la
presentara de inmediato empatada con el priísta.
Así que en sínodo nocturno, los tres pusieron hasta a sus
guardaespaldas, con las policías defeñas, poblanas, de Hidalgo,
Tlaxcala, Michoacán, Morelos y Guerrero, a buscar al Coqueto, al
que encontraron con lesiones graves en el domicilio de unos familiares,
pues al escapar, éste se quitó las esposas, un localizador e hizo una
cuerda con cables de unas computadoras para deslizarse del primer o
segundo piso que no resistieron, y al caer le estallaron varias
vértebras y otros daños que apuntan a dejarlo parapléjico.
Como en el Estado de México, Chihuahua, Sonora, el Distrito
Federal, Veracruz, etcétera, los feminicidios son cuantiosos, la opinión
pública se movilizó y los medios de comunicación pusieron en mayor
relieve la información del escape. La presión social demandó que ambos
funcionarios y el precandidato cumplieran con sus obligaciones y…
rápidamente dieron con el fugitivo. Pero cientos de miles de crímenes no
son resueltos, lo que crea una atmósfera de más inseguridad e impunidad
que invita al aumento delincuencial. El Coqueto recibirá como sanción su internamiento médico. El procurador Castillo se salvó en la tablita.
El “gober” Eruviel Ávila ya recibió el primer aviso. Y Peña padeció por
su baja de bonos. Todo porque funcionarios y políticos olvidan que sus
funciones son obligaciones deben cumplir con eficacia y eficiencia, en
lugar de tomar posesión de sus cargos para robar, mandar al carajo esas
obligaciones y buscar cómo brincar al próximo cargo, para salir de éste
enriquecidos y regar la pólvora de sus incumplimientos y abusos, para que el pueblo la prenda con una revuelta que sea la primavera mexicana.
*Periodista
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