miércoles, 14 de marzo de 2012

ALM un represor más del nefasto sistema

¡¡Exijamos lo Imposible!! 
La inspiración de Peña Nieto 
Juan José Morales

Escrutinio

El pasado lunes 5, en un pie de foto sobre el aniversario del PRI, se decía en nuestro periódico que “en el repaso de 83 años de historia, el video sólo encontraba cinco figuras capaces de ser mostradas sin pudor: Calles, Cárdenas, López Mateos, Reyes Heroles y Colosio.”

Por lo que a López Mateos respecta, difiero de ese punto de vista. Si bien la imagen que de él usualmente se difunde es la de un presidente jovial, simpático y democrático, que difundió una buena imagen de México por el mundo, dejó obras tan importantes como el Museo Nacional de Antropología y obtuvo para México la sede de los Juegos Olímpicos de 1968, también tuvo otra cara: la de la represión.

A menudo se olvida o deliberadamente se trata de hacer olvidarque López Mateos sofocó con particular dureza los movimientos sindicales, llenó las cárceles de presos políticos y su mandato se tiñó con la sangre del líder campesino Rubén Jaramillo y su familia.

El muralista David Alfaro Siqueiros pasó gran parte del sexenio de López Mateos tras las rejas en la siniestra prisión de Lecumberri. Y no fue el único. Compañero de prisión de Siqueirosaprehendido el mismo día que élfue Filomeno Mata, hijo del célebre periodista antiporfirista del mismo nombre. Ambos fueron encarcelados porque trataban de lograr la liberación de Demetrio Vallejo, Valentín Campa, Gilberto Rojo Robles y otros líderes ferrocarrileros. Estos últimos, a su vez, habían sido acusados por el gobierno lópezmateista del delito de disolución social en represalia por haber instaurado la democracia en el Sindicato de Ferrocarrileros, y por haber obtenido para los trabajadores más humildes del gremiolos peones de víasustanciales aumentos de salarios.

A la cárcel mandó también López Mateos a Othón Salazar y otros líderes del Movimiento Revolucionario del Magisterio, que trataban de librar al sindicato magisterial del dominio de las camarillas sindicales que hoy todavíaa más de medio siglo de distancia y personificadas en Elba Esther Gordillosiguen siendo dueñas de la organización.

Despedidos de su empleo o en prisión, acusados igualmente de disolución social, terminaron bajo el gobierno lópezmateista dirigentes petroleros y telegrafistas, que intentaban igualmente rescatar sus organizaciones sindicales de manos de líderes corruptos y entregados al gobierno.

Sufrieron asimismo persecución y represión los dirigentes de médicos, pilotos, sobrecargos de aviación, trabajadores de tierra de las empresas aéreas y otros grupos que hicieron los primeros intentos por crear sindicatos u organizaciones gremiales en sus respectivos sectores.

A Rubén Jaramillo, el dirigente campesino de Guerrero, simplemente se le asesinó junto con su esposa embarazada y sus tres hijos adultos. El crimensegún se supo casi 50 años después al revelarse documentos secretos del gobiernofue cometido por miembros del Ejército que iban acompañados por agentes de la siniestra Dirección Federal de Seguridad.

En fin, Adolfo López Mateos, no es precisamente un personaje rescatable en la historia política de México. Fue un hombre de dos caras. Un hombre sonriente, afable, gentil y hasta cierto punto bonachón, pero tras esa máscara se escondía un represor, un presidente que sistemáticamente combatió, persiguió y encarceló a quienes intentaban seguir los caminos de la independencia sindical y de la democracia.

El historiador Enrique Krauze, a quien no puede tildarse de enemigo del gobierno ni del PRI, calificó el gobierno de López Mateos como un régimen de macanas y gases lacrimógenos, un régimen en el cual los presos ya “no cabían en las cárceles del país”.

Pues bien, Enrique Peña Nieto ha dicho que López Mateos le sirve de inspiración, de modo que ya sabemos lo que puede esperarse de él si llega al poder.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx

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