lunes, 14 de mayo de 2012

Gabriel Quadri un tipo candido y peligroso

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Quadri, el candidato de las mentiras



Aunque insiste en deslindarse de los políticos y presentarse como un simple ciudadano preocupado por la ecología, lo cierto es que Gabriel Quadri, el candidato del Partido Nueva Alianza a la Presidencia de la República, no es lo uno ni lo otro. Está rodeado de fantasmas por las tropelías cometidas en perjuicio de comuneros de varias entidades del norte del país, cuando fue titular del Instituto Nacional de Ecología, y por el de la propia Elba Esther Gordillo, la dueña del partido que lo impulsa. A lo sumo, Quadri es un político de extrema derecha, un neoliberal pragmático.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La trayectoria de Gabriel Quadri, aspirante presidencial del Partido Nueva Alianza (Panal) que controla la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo, desmiente sus banderas de “candidato ciudadano”, “ambientalista” y “académico”.

Luego del debate entre los cuatro candidatos presidenciables, la panista Josefina Vázquez Mota ha sido la única en fijarse en él. Y lo hizo sólo para señalar que su patrona es la maestra, dueña del partido que lo postula y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Crecido, aun cuando los demás candidatos le hicieron el vacío pese a las puyas que les lanzó calificándolos peyorativamente de políticos, poco se ha dicho sobre el pasado de Quadri.

Pese a que se presentó como ciudadano y dijo que no es un político, se desempeñó como alto funcionario en el gobierno de Ernesto Zedillo, cuando estuvo al frente del Instituto Nacional de Ecología (INE), cargo de indiscutible envergadura política.

Desde hace 17 años, organismos ciudadanos y ambientalistas lo señalan como corrupto y lo consideran un político pragmático, de extrema derecha y ecocida. Sus acciones, sostienen, provocaron daños ambientales, erogaciones millonarias al Estado mexicano, malformaciones en niños de San Luis Potosí y contaminación de agua en territorios del norte del país.

El pasado 27 de abril, en la Ciudad de México, Quadri presumió en la Casa Lamm que ninguno de los contendientes presidenciales sabe de medio ambiente y sustentabilidad como él.

El día que quieran les doy clases de sustentabilidad. Difícilmente otro candidato sabe más de ese tema que yo. Perdón que lo diga con arrogancia, pero eso lo puedo decir: ningún otro candidato está tan preparado como yo.”

Quadri era el menos conocido de los aspirantessi acaso se sabía que ocupó algunos puestos en la burocracia, en la academia y en el sector privadohasta el debate del domingo 6, tras el cual se le evaluó como una “sorpresa” por las ideas y críticas que expuso ese día.

Su primer puesto público fue en el INE, donde se mantuvo como director de 1994 a 1997, en el sexenio zedillista y al amparo de la entonces titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), Julia Carabias.

Trabajó en el Banco de México y fue director de la empresa EcoSecurtities. También fue académico en la UNAM, el ITAM y la UIA.

De 1998 a 2003 trabajó para el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) como director general del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable. Luego fundó su propia consultoría, denominada SIGEA Carbón, que tiene la misma línea que EcoSecurtities.

No obstante su largo paso por la burocracia, desde el inicio de su campaña presidencial viaja en una combi enarbolando las banderas de “candidato ciudadano”, “académico” y “ambientalista”. Incluso inició su proselitismo en los arrecifes de Veracruz, donde buceó para resaltar que México no tiene políticas de mares”; también ha dicho que el país carece de políticas públicas de ciudades, de aguas, y que las propuestas para la preservación ecológica son escasas.

Y aun cuando insiste en que él no es político, el martes 8, cuando visitó la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, una alumna le dijo, diccionario en mano:

“Usted ha dicho que es ciudadano y los demás son los políticos de siempre. Según el diccionario, político es aquel que interviene en los asuntos del Estado y en los negocios del gobierno. Entonces usted, desde que aceptó la candidatura de su partido, se convierte en un político.”

Quadri repuso: “Me agarraron en curva. Está bien. , soy un político, pero lo soy desde hace mes y medio. No soy un político de siempre, soy un político nuevo que está haciendo una candidatura nueva”.

Los negocios públicos

El involucramiento de Gabriel Quadri en negocios públicos data de por lo menos tres lustros, cuando fue director del INE y grupos de ciudadanos afectados por sus decisiones lo cuestionaron, en particular por la instalación del tiradero tóxico aprobado por él en San José de la Paila, en Coahuila.

Campesinos de una comunidad asentada en Parras de la Fuente, colindante con General Cepeda, en esa entidad pidieron el apoyo a Jesús González Schmal, quien encabezó la defensa jurídica de los agraviados por el entonces funcionario del INE.

“La labor de Quadri (en ese instituto) fue pavorosa. Fue él quien autorizó el establecimiento de un Centro Integral de Manejo y Aprovechamiento de Residuos Industriales (Cimari), cuya función era reciclar o inhibir desechos tóxicos, pero que no eran más que un tiradero”, relata González Schmal.

La autorización fue combatida por los colonos y el alcalde de General Cepeda, ya que investigadores de diferentes universidades determinaron que se provocaría un grave daño ambiental que afectaría no sólo a la comunidad, sino a la ciudad de Torreón, a unos 200 kilómetros, por los cauces naturales del agua.

A través de la empresa Servicios Ambientales de Coahuila (SAC) conformada en Nuevo Laredo, Tamaulipas, sobre todo con inversionistas estadunidenses, el Cimari se apropió de 30 mil hectáreas ejidales y se instaló en una zona estratégica, a pocos kilómetros de la ruta del ferrocarril a la Ciudad de México y de dos carreteras.

Quadri litigó como titular del INE para que no se reconociera personalidad jurídica al ayuntamiento que negaba la autorización. Y lo logró. Sin embargo, luego de seis años de litigios, el municipio ganó el juicio de nulidad 6117/03-17-06-4/541/04-PL-06-04-RF del Tribunal Superior de Justicia Fiscal y Administrativa, que dejó sin efectos la autorización del INE.

Desde la solicitud de permiso que pidió la SAC quedó claro que su propósito era importar desechos estadunidenses, incluso presentó una lista de 15 empresas estadunidenses que serían sus clientes, entre ellas Halliburton, Chevron, Caterpiller, Dupont y Whirpool.

Según González Schmal, quien busca un escaño en el Senado impulsado por el Movimiento Progresista, la empresa se quejó de haber invertido 25 millones de dólares, pero en el lugar no había inversión física.

“Esa inversión fue seguramente para comprar los permisos que Quadri les pudo haber facilitado. Con el movimiento dejamos en la cuerda floja a Quadri, quien ya tenía problemas por el confinamiento de Guadalcázar en San Luis Potosí. Julia Carabias (titular de la Semarnap) tuvo que echarlo”, dice.

Añade: “Es necesario saber quién es Quadri, quien ahora se rasga las vestiduras y se dice ciudadano honrado y académico. En realidad es un vividor, un negociante que está lucrando con el tema ambiental; es un hombre muy peligroso”.

Cuando González Schmal dio parte de esta información en el noticiario radiofónico de Carmen Aristegui el viernes 11, Quadri reaccionó de inmediato e intentó descalificarlo: “Van a empezar a buscar detalles de mi vida personal. Son los políticos de siempre, va a haber más virulencia. Hay que estar preparados”.

Dijo que González Schmal, a quien calificó como un político tradicional, fue el responsable de que el Cimari no se instalara, por lo que ahora los residuos tóxicos van a ríos y cañadas.

Lo cierto es que cuando era titular del INE, a través del Oficio BOO.E.21.4722/97, la Comisión Nacional del Agua recomendó al organismo ambiental que no autorizara el Cimari porque los mantos freáticos estaban a 18 metros de profundidad.

Un ecocidio vigente

No hay comentarios: