Nosotros, los latinoamericanos
Manú Dornbierer
Satiricosas
En memoria de mi padre Enrique Dornbierer, en su cumpleaños (nunca me
curé del complejo de Electra). Emigrado de Suiza, fue un gran y creativo
industrial mexicano nacionalista como ninguno.
A mis amigas y colegas: Elena Poniatowska por sus brillantes 80 años
¡hoy! Gracias por escribir, entre otros libros, “Amanecer en el Zócalo”,
“La Piel del Cielo” y “Leonora”. A Carmen Aristegui por su increíble
capacidad y titánica labor que ningún cretino “quinta columna” de
Televisa ni Televisa misma, podrán ensuciar.
A nosotros los latinoamericanos se nos llama también iberoamericanos
porque nos une el idioma, aunque genéticamente no tengamos todos que ver
con los iberos o portugueses, y menos con los horribles derechistas
como Rajoy que produce aún la península. Pero de corazón y cerebro somos
afines a los españoles “republicanos” de antes y los “indignados” de
hoy. Sin embargo, el pensador moderno que mejor identifica y define el
patriotismo continental de los latinoamericanos, que está despertando
arrasador, es un gringo judío, al que Israel no aprecia por la claridad
mental sin par y la justicia de su pensamiento crítico, Noam Chomsky.
“El fracaso de la lucha antinarco es intencional”
El día del aniversario de NACLA (North American Congress On Latin
America) el único reporte totalmente confiable en inglés, desde 1967,
sobre las relaciones de USA con Latinoamérica, al que llaman el
subcontinente, Noam Chomsky presentó uno de sus grandes textos. Empieza
así:
“Decir que la guerra contra las drogas ha fracasado es no entender algo.
Es cierto que durante 40 años la guerra contra las drogas ha fracasado
en sus objetivos declarados. Todos saben que la prevención y el
tratamiento es la forma más eficiente para abordar el problema de las
drogas, y que operaciones en el extranjero es la manera más ineficiente.
Uno tiene que preguntarse qué está en la mente de los planeadores ante
tanta evidencia de que no funciona lo que dicen que están intentando
lograr. ¿Cuáles son las intenciones probables? Las consecuencias
predecibles son buenos indicadores (…) Dado que el envenenamiento de
cosechas en lugares como Colombia a través de la fumigación antidrogas
beneficia a los grandes intereses agrarios y destruye la vida de los
campesinos, que la violencia ha desplazado o destruido el tejido social
de comunidades en varios países de América Latina y debido a que las
políticas antinarcóticos aplicadas dentro de Estados Unidos han
encarcelado a un vasto sector de la población pobre, sobre toda la
afroestadunidense y latina, se tiene que preguntar si estas son
consecuencias predecibles, o sea intencionales, de las políticas
antinarcóticos”.
Pero concluye Chomsky al final de su alocución en Nueva York, que no
reproduzco completo por falta de espacio: “No creo que la guerra contra
las drogas es un fracaso, tiene un propósito diferente al anunciado. El
problema de las drogas en América Latina está aquí en Estados Unidos.
Nosotros suplimos la demanda, las armas, y ellos (en América Latina)
sufren.
“Pero justo en torno a este asunto, por el creciente cuestionamiento de
la política antinarcóticos estadunidense, como el de las relaciones con
Cuba, se expresa una creciente autonomía de América Latina frente a
Washington.
“‘Estados Unidos ya no decreta en América Latina’ ya que la región
determina cada vez más su propio futuro, tal como se manifestó en la
última Cumbre de las Américas. Ahí, dijo, no se pudo adoptar una
declaración final por falta de unanimidad. Ante un abrumador apoyo para
la inclusión de Cuba en las cumbres futuras, sólo Washington y Ottawa se
opusieron; igual, ante cada vez más consenso sobre la despenalización
de las drogas, solamente hubo dos objeciones, las mismas de Washington y
Ottawa.
“‘Se tiene que reconocer que algo notable ha sucedido en América Latina:
los días en que Estados Unidos imponía su voluntad sobre el hemisferio
ya están muy en el pasado’. Además, también hay un cambio en la
conciencia popular dentro de la región, marcada por la elección de
Inacio Lula da Silva, de Ollanta Humala, de Evo Morales y otros, donde
las mayorías están instalando como líderes a ‘gente como ellos’, y no a
las élites educadas en el extranjero y provenientes de la clase
dominante. A la vez, los procesos de integración regional, y la
creciente exclusión de Estados Unidos en éstos, son otra muestra de una
nueva relación.”
Era previsible la intención profunda de la guerra de las drogas, desde
el principio. Sólo debía servir como todas las guerras gringas para
atraer fondos y alejar el problema de la violencia y de la acción dentro
de USA. Se sabía que lo que debían proteger para que funcionara el
meganegocio. Estaba dentro, la pax americana inside. Así lo había
pactado Bush padre y Salinas padre (que ya estaban en el business) e
instalaron en la Presidencia espuria a Salinas hijo, como jefe de los
presidentes por venir. El negocio mundial de la droga es literalmente
im-po-si-ble si no están involucrados todos los gobiernos. Esto se ha
dicho desde siempre en todos los libros sobre el tema, incluyendo el mío
de 1991. Lo comprende cualquiera que haya hecho una investigación
aunque mínima al respecto. Pero como la gente no lee…
El entreguista Calderón
Desafortunadamente, en México no sucede lo que aplaude Noam Chomsky en
Suramérica. Al contrario, era un país con una gran dignidad frente al
poderoso vecino que infundía respeto en el mundo. Pero los presidentes
neoliberales cambiaron la mentalidad de las élites, hasta llegar a los
grotescos vendidazos que son Fox y Calderón. Y ahora los candidatos
prianistas Peña Nieto y Vázquez Mota, pleitos ratoneros aparte, se han
comprometido a seguir sus pasos, sus mismas políticas entreguistas y
bélicas. No voten por ellos, por favor.
Y Calderón aprovecha lo que sea en estos últimos meses de su nefasto
espuriato para intentar aún engañar al que se deje y se dedica a
lambisconear al patrón en todos los foros, hablando un muy defectuoso
inglés en eventos DENTRO de México (con los turisteros en el Atlántico y
con los banqueros en el Pacífico).
Verlo aprovechar la muerte de Carlos Fuentes fue algo indecente. Los
excesos retóricos despidiéndolo como si fuera su gran amigo y su
partidario resultan no sólo ridículos sino ofensivos para el escritor. Y
da vergüenza ver a un espurio físicamente muy amolado ¿aplastado por su
conciencia? en la Convención Bancaria de Acapulco, mascullando en una
lengua que no es suya ni de nuestro país, una sórdida súplica de apoyo a
los banqueros, arguyendo sin el menor pudor que “las próximas
generaciones” lo aplaudirán por su “heroica” narcoguerra gringa que ni
allá ni acá ha servido para algo que no sea ruina y sigue produciendo
decenas de miles de cadáveres anónimos, sin juicio alguno, destazados,
decapitados, torturados. Es ya delirio de un hombre que obviamente ha
perdido la razón. ¿Que los banqueros lo aplaudieron y le dieron un
regalo por servirlos tan bien? Pero, claro. Si los beneficios que los
bancos del mundo obtienen aquí no los logran en ningún otro país, menos
aún en el de su origen. Ve a México, se dicen entre sí, y ahí te dan lo
que quieras, pero tienes que ser extranjero. ¿Es gratis, mister
Calderón?
Los generales
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