Mi triunfo por supuesto que es ¡legal y legítimo!
Afirma que no rebasó el tope de
campaña y todos los gastos están acreditados; rechaza cualquier relación
de su partido con Monex y Soriana. Reconoce la contribución de López
Obrador a la democracia, pero lamenta que no esté a la altura de
reconocer el cambio que ha tenido México
Rosa Elvira Vargas y Enrique Ménde
Respeta el derecho de impugnar del movimiento progresista
Mi triunfo, por supuesto que es legítimo. ¡Legal y legítimo! La legitimidad no la da la oposición ni las expresiones de quienes perdieron y respiran por la herida, asegura Enrique Peña Nieto.
no esté a la altura de reconocer el cambio democrático que México ha tenido, y dice estar
un poco confundidocon el movimiento #YoSoy132: “Entendí que era apartidista, con causas como una mayor democratización del país, con las que estoy de acuerdo (…) y ya en los últimos tiempos lo he visto más en una posición de claro apoyo, evidente, al candidato de la izquierda”, resalta.
En entrevista con La Jornada, el candidato presidencial ganador, de acuerdo con los cómputos oficiales, reconoce en la participación de López Obrador su contribución a la democracia, y asegura que ni él ni el PRI han querido conculcar el derecho del aspirante del Movimiento Progresista a recurrir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Al hacerlo, dice, el perredista no ha violado el acuerdo de civilidad firmado por los candidatos presidenciales en vísperas de los comicios.
Rechaza cualquier relación de su partido con las tarjetas Monex y Soriana.
El PRI no las ofreció. Y de las telefónicas que llevan su fotografía, asegura que no las conocía, hasta ayer, cuando se le mostró un par de ellas.
Peña Nieto cuestiona también al presidente Felipe Calderón, quien dio por hecha la compra de voluntades electorales con los monederos electrónicos:
¿Cuáles evidencias? ¿Las evidencias son las descalificaciones? ¿Entonces, entre más ruido se hace, es una mayor evidencia? ¡Eso no es una evidencia!
Asume que no conoció muchos de los productos utilitarios de su propaganda, a los que recurren legalmente todos los partidos en las contiendas electorales:
Por ejemplo, los copetes de plástico y las fundas para celular.
El priísta ya se ve en Los Pinos y niega que su partido haya rebasado los topes de campaña, si bien, “efectivamente, habíamos vestido (con espectaculares) varias partes del país en una visión estratégica. Teníamos nuestros tiempos. Incluso llegué a preguntarme ‘¿Dónde están los otros?’ Se tardaron.
Pero no fue un exceso de nuestra parte. Está acreditado y por eso pedimos al Instituto Federal Electoral (IFE) una fiscalización anticipada. Todo fue planeado y previsto. Fuimos muy cuidadosos y administramos muy bien el tope de gastos de campaña, y así lo acreditará el partido.
El ex gobernador del estado de México se da por satisfecho con haber celebrado su triunfo pasada la medianoche del 1º de julio en la explanada del PRI. Lo considera parte de su estilo personal, pero también porque “no puede ser que por haber ganado tomemos el Zócalo los siguientes seis meses, en un festejo permanente”.
Y para los 27 millones de votantes que optaron por las ofertas de la izquierda o de la derecha, considera falaz la tesis de que se trata de una mayoría que votó contra él.
En todo caso, fui el menos rechazado. Así es como habría que verlo, y en democracia gobierna el que recibe mayor número de sufragios.
Propone tomar en cuenta todas las voces de la democracia mexicana, en una actitud constructiva y no destructiva.
Podremos conciliar visiones, propuestas e intereses. Difícilmente lograremos la unidad, pero sí el consenso.
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