viernes, 12 de septiembre de 2008

Los Gandallas hasta dos chambas tienen...!!

¡¡Exijamos lo Imposible!!
La cosecha de maleantes nunca se acaba
Jairo Calixto Albarrán

12 septiembre2008
jairo.calixto@milenio.com

Se oyen los tristes lamentos de las viudas de Catémoc Blanco y yo en chanclas.

Tristemente mis creencias no me permiten unirme a su procesión, sobre todo ahora que afirmó que lo de su retiro de la Selección no es tongo y que aunque Dios o el Presidente se lo pidan, no se volverá a poner la verde, como si Dios no tuviera cosas mejor que hacer y Calderón no estuviera suficientemente atareado en caerse de la bicicleta de la gobernabilidad. Por el momento sólo tengo una certeza: la cosecha de maleantes nunca se acaba.

Todos los días nos merendamos una cantidad poco recomendable para la digestión de narcos, plagiarios, asesinos, criminales, muchos de los cuales por las mañanas trabajan en la PGR, la AFI, la procuraduría del DF, o en los municipios, y por las noches, para alcanzar la chuleta, dobletean en organizaciones bien acreditadas como Los Cruces, La Flor, Los Zetas, el Cártel del Golfo de naturaleza felona. Y uno les ve la cara mientras son apañados o están tras las rejas o en plena identificación y, salvo honrosas excepciones en cuyos rostros se reflejan lo gajes de su oficio de canallas, la mayoría de ellos puede ser conocido de camión o camarada en la cola de las tortillas. Es decir, como esto no es una película de Pepe El Toro y no todos los malandrines se parecen al Ledo, resulta muy difícil identificarlos así a simple vista.

Por esto y muchas cosas más, sobre todo gracias a la impunidá imperante, las turbiedades y torpezas policiacas, los jueces de consigna y las corruptelas que permiten que un altísimo porcentaje de criminales salga rápidamente de la cárcel para seguir atormentando al personal, quizá sería idóneo cambiar un poco el sistema de impartición de justicia. Como ya vimos que nada funciona y que esto no tiene para cuándo (los casos Martí y Vargas son un ejemplo notorio), pienso que no sería mala idea que a todo émulo del Mochaorejas debidamente acreditado y reincidente, sea marcado en un lugar visible que pueda ser detectado con facilidad. Digo, si el aparato de seguridad es tan hábil para defendernos como Jelipillo & Carstens lo son para impedir la debacle económica , entonces que por lo menos nos den chance de cuando menos descubrir con tiempo a los depredadores dominantes y emprender la graciosa huída antes de que nos agarren de sus puerquitos.

De último momento, descubro que hay alguien más tenebrosa que la supuesta secuestradora Lorena González: la temible Sarah Palin, auténtica bushista nada leninista, quien ya quiere apretar el botón rojo.

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