¡¡Exijamos lo Imposible!!
Una prueba más del #SorianaGate en EdoMex
Jenaro Villamil
El 20 de junio de 2012, en el Centro
Cívico de Río de la Luz, del municipio de Ecatpec, el candidato priista
a alcalde Pablo Bedolla, tuvo una reunión con mil ministros de
distintas iglesias y cultos religiosos que atienden a enfermos de esta
demarcación. Les pidió su voto y su apoyo para los comicios del 1 de
julio. Se rifaron 2 computadoras y 2 televisiones de plasma entre los
asistentes, algunos de ellos enfermos.
Al final del evento, Bedolla y sus
acompañantes Isidro Moreno y Alfredo Torres repartieron tarjetas Soriana
con mil pesos cada una, para los ministros y 500 pesos para los
enfermos. De acuerdo con uno de los asistentes, que dio su testimonio, a
reserva de mantener en privado su nombre, calcula que cada uno de los
mil ministros tiene a su cargo a 5 enfermos. Es decir, se repartieron
unas 6 mil tarjetas en ese evento.
No resulta fortuito que esto haya
ocurrido en este municipio conurbado al Distrito Federal. En Ecatepec,
el municipio más poblado del país y recuperado por el PRI en 2009, el ex
alcalde priista y actual mandatario estatal Eruviel Avila inició el
proceso de reparto de tarjetas de despensa para inducir el voto. En el
2011 se le llamaron las Efectivas.
El acuerdo
con Soriana viene desde la administración de Peña Nieto y formó parte de
la estrategia de recuperación electoral de su gobierno.
Tan sólo entre agosto de 2009 y enero de
2011, Soriana ganó 6 contratos con la administración de Peña Nieto para
proveer despensas, paquetes nutricionales y desayunos escolares por un
monto total de 2 mil 966 millones de pesos, sin contar el IVA.
De los 6 contratos, 5 fueron otorgados
por el DIF estatal y el restante fue por el Consejo Estatal de la Mujer y
Bienestar Social. Esta dependencia de la Secretaría del Desarrollo
Social asignó un contrato por 1 mil 295 millones de pesos en diciembre
de 2009, después de la elección federal de ese año.
El gobierno de Eruviel Avila –quien tomó
posesión en septiembre de 2011- también firmó dos contratos millonarios
con Soriana, a través del mismo Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar
Social. El 13 de abril de 2012, en plena campaña electoral federal, se
le asignó un primer contrato por 472 millones 866 mil pesos y luego otro
por 123 millones 89 mil pesos para la entrega de canastas alimentarias
(ver Proceso, No. 1861).
Las autoridades mexiquenses han negado
“categóricamente” que estas tarjetas Soriana hayan sido utilizadas “a
favor de partido político alguno”, pero los testimonios que se están
generando en los más de 36 establecimientos en los municipios conurbados
indican que el PRI mexiquense tiró la casa por la ventana y engañó a
miles de ciudadanos para obtener sus credenciales de elector.
Las tarjetas más comunes se llaman Mi Ahorro, que ya está rebautizándose como Mi Voto. Los más abusados acapararon entre 30 y 40 tarjetas con 100, 200, 1,500 y hasta 2 mil pesos.
Reparto de Despensas
La coacción del voto a través del
reparto de despensas se intensificó en el Estado de México desde la
elección federal de 2009, concurrente con los comicios para 125
presidentes municipales y 45 diputados locales.
En ese año, el Presupuesto de Egresos
del Estado de México, dispuso para la Secretaría de Desarrollo Social un
presupuesto de 2 mil 220 millones 248 mil 522 pesos. De ese monto, el
ex dirigente estatal del PRD, Luis Sánchez, calculó que 1,600 millones
de pesos se presupuestaron para el reparto de 3 millones de despensas.
“El gasto es totalmente
desproporcionado, si consideramos que el Programa de Apoyo al Gasto de
Inversión en Municipios tuvo sólo 1 mil 445 millones de pesos y era para
que 125 municipios realizaran obra pública”, afirmó Sánchez.
Sánchez también recordó que en 2008
“prácticamente no hubo despensas ni desayunos en los DIF municipales,
preservando que se aplicaran los recursos en el año electoral” de 2009.

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