Desfiladero
Blake: mensajes del 11/11/11
Jaime Avilés
Si Jesucristo hubiera
sido asesinado en México, dicen los sabios del Caribe, la policía
seguiría investigando el caso sin descubrir todavía a los culpables. Por
lo tanto, nunca sabremos por qué se estrelló en Chalco, ayer en la
mañana, el helicóptero que llevaba al secretario de Gobernación, José
Francisco Blake Mora, de Los Pinos a Cuernavaca.
Según la televisión (la menos confiable de todas las fuentes informativas), en Chalco, un campesino dijo que vio pasar un aparato de características similares, que de repente dio un giro
bruscoy desapareció del cielo. Este es el único indicio del que podemos desprender conjeturas.
Al margen del testimonio del campesino –que no está confirmado–, sólo cabe especular, antes de que los manipuladores de la opinión pública vengan a imponernos sus hipótesis a la medida de sus intereses políticos e ideológicos. Como ayer fue el esperado 11/11/11, hubo quienes a botepronto imaginaron un atentado de Al-Qaeda, que suele irrumpir en la escena pública (por lo general, de acuerdo con la CIA) en días marcados precisamente con el número 11, para provocar grandes convulsiones en el plano internacional.
PRD=RIP
Un partido que no puede garantizar su propia legalidad
interna carece por completo de autoridad moral para gobernar un país. El
PRD no pudo renovar sus órganos de dirección interna sin protagonizar
un nuevo escándalo, ni mucho menos ocultar el estado de putrefacción en
que se encuentra. Es un cadáver que, para decirlo con César Vallejo,
sigue muriendo. Y como el barco se hunde, anteayer, 300 mil perredistas
del estado de México, encabezados por Higinio Martínez, renunciaron a su
militancia en ese instituto para sumarse al Movimiento Regeneración
Nacional (Morena).
Marcelo Ebrard, por su parte, declaró ayer en la tarde que ante la muerte de Francisco Blake Mora las encuestas para definir al candidato presidencial del PRD
pasan a segundo plano. ¿Diría lo mismo si él hubiese resultado ganador de ese atípico ejercicio, que fue forzado por la quiebra moral del PRD? ¿O quiso Ebrard decir que la inminente designación de López Obrador como abanderado de Morena no tiene la menor importancia frente a la fatal caída del secretario de Gobernación?
El pasado martes, la Suprema Corte desechó el último recurso
que podía presentar el empresario Jorge Talavera para echar abajo la
clausura de la gasolinera que construyó ilegalmente en Insurgentes Sur,
junto al restaurante Enrique, del que también es dueño. Tras la
publicación de la sentencia, emitida por la ministra Margarita Luna
Ramos, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal
dispone de un plazo de 15 días –del que ya pasaron cuatro– para
notificar a la oficina de Ebrard que debe obligar a Talavera a demoler
ese fallido negocio.
Éste –hay que recordarlo– fue equipado por Pemex con dinero del magnate, luego de que el ex delegado de Tlalpan, Guillermo Sánchez Torres, hoy diputado federal, y su sucesor, Higinio Chávez, le otorgaran permisos, violando flagrantemente las leyes. Por lo tanto, los vecinos que lucharon con tenacidad en contra de Talavera, ahora exigen que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal entable juicio político a Chávez, para que sea procesado penalmente.
Los vecinos tampoco olvidan que cuando ganaron en primera instancia las demandas contra Talavera, fue Higinio Chávez quien los contrademandó, para tratar de salvar los intereses del empresario. De delincuentes como ése está empedrado el camino que conduce a la tumba del PRD.
La imagen, prohibida por el promotor de la gastronomía y el erotismo
clandestinos al abrigo del antiguo Palacio de Comunicaciones que León de
la Barra inauguró en 1911, recrea la imagen de Felipe Calderón,
apaleando una piñata. Sin embargo, los asistentes a la expo
podrán disfrutar de otras representaciones, no menos cáusticas, del
titular del Ejecutivo federal, como la vitrina que contiene una botella
en precario equilibrio. Tanto la museografía como la curaduría
estuvieron a cargo de El Taller de Alejandro García Aguinaco, que con Cine y Revolución, acaba de ganar el premio del Conaculta a la mejor exposición del bicentenario.
Éste –hay que recordarlo– fue equipado por Pemex con dinero del magnate, luego de que el ex delegado de Tlalpan, Guillermo Sánchez Torres, hoy diputado federal, y su sucesor, Higinio Chávez, le otorgaran permisos, violando flagrantemente las leyes. Por lo tanto, los vecinos que lucharon con tenacidad en contra de Talavera, ahora exigen que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal entable juicio político a Chávez, para que sea procesado penalmente.
Los vecinos tampoco olvidan que cuando ganaron en primera instancia las demandas contra Talavera, fue Higinio Chávez quien los contrademandó, para tratar de salvar los intereses del empresario. De delincuentes como ése está empedrado el camino que conduce a la tumba del PRD.
Cenas románticas y censura
Como director del Museo Nacional (Munal), Miguel Fernández Félix no sólo organiza
cenas románticas, alquilando a particulares un edificio que pertenece a todos los mexicanos y resguarda el acervo pictórico y escultórico de nuestros clásicos. También ejerce la censura. Así lo hizo la noche del pasado miércoles, al descolgar una caricatura de El Fisgón, que formaba parte de la muestra
Los sueños de una nación, un año después del bicentenario, inaugurada antenoche.

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