Si no es Martí, gana el PRI
Por Victor Hernández
Diversos sectores en la izquierda, particularmente en el PRD, PT y
organizaciones sociales, han empezado a expresar su descontento por la
pretensión de las cúpulas del PRD de imponer a Juan Ramón de la Fuente
como candidato de izquierda al GDF. O por la posibilidad de que la
candidatura sea resultado de una “compensación” política por el
resultado de la selección del candidato de izquierda.
Les molesta
mucho que se pretenda imponer a un candidato que ni de izquierda es,
como en el caso de De la Fuente. O que se imponga a un candidato que no
tenga posibilidad de ganar las elecciones, como Mario Delgado.
“¿Por
qué tenemos que aceptar que nos impongan a un candidato que no sea de
izquierda si conquistar los espacios políticos del DF nos ha costado
muchos años de esfuerzo y muchas vidas?” fue el tenor de los comentarios
que se han hecho respecto a la sucesión en el GDF.
Esto debido a
que el triunfo de la izquierda en 1997 en la Ciudad de México no fue el
resultado de una elección, sino de todo un proceso de lucha social y
política desde los movimientos obreros y estudiantiles de los 60s hasta
la fecha. Las muertes del 68, por ejemplo, fueron recordadas una y otra
vez como parte del reclamo de la izquierda contra una candidatura
impuesta.
Y seamos honestos: el triunfo de la izquierda
transformó al DF en la ciudad más progresista del país y en el ejemplo a
seguir para muchos gobiernos estatales, particularmente en lo que se
refiere a las obras y programas sociales de Andrés Manuel López Obrador.
Ante
esta situación, los diversos grupos de izquierda han cerrado filas ante
Martí Batres y no van a permitir que sea alguien más el candidato (o la
candidata), ya que sería, en palabras de ellos “un suicidio” para la
Ciudad de México y una garantía de derrota ante el PRI.
El
mensaje de la izquierda en el DF, entonces, empieza a unificarse en
torno a una idea muy sencilla: Si no es Martí, gana el PRI.
Y
tienen razón. Martí Batres es el único político en la Ciudad de México
que ha presentado una propuesta concreta para el DF y que tiene la
preferencia electoral de quienes realmente votan por la izquierda.
Lo
saben también los Chuchos, los camachistas, y los que en general se
venden a los intereses priistas. Y saben que la única manera que
tendrían para venderle la Ciudad de México al PRI —via Beatriz Paredes—
es debilitando a Martí Batres para poder tener un candidato débil que
pueda ser derrotado sin que el PRI tenga que hacer alianza con el PAN.
La
izquierda y las fuerzas progresistas en el DF, por lo tanto, debe
impulsar la misma idea si de verdad quieren que no se pierda la Ciudad
de México: Si no es Martí, gana el PRI.
Por eso mejor AMLO y Martí 2012.

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