martes, 2 de junio de 2015

Un partido q' viola sistemáticamente la ley

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Por Esto!
Para acabar con la ilegalidad [como la del Verde] hay que votar

Es muy probable que el daño provocado por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) sea mayor al que siquiera hemos considerado. Es muy dramático, aunque no es nuevo, viniendo de una organización política en teoría nueva y con órganos electorales recién estrenados. Porque lo del Verde, digamos, no sería ninguna novedad para una Nación que ha sufrido 78 años de PRI. Lo impactante es que estas nuevas agrupaciones, que nacen en la supuesta “normalidad democrática”, deberían ya haber mostrado un rostro menos cochino dada la inversión en pesos que los mexicanos hemos hecho por nuestro sistema electoral.

El hecho de que se le inviertan miles de millones de pesos a un partido que viola sistemáticamente la ley, como el crimen organizado o como las organizaciones del narcotráfico, es muy lamentable. Los jóvenes que no conocieron aquel PRI marrullero ahora tienen un Partido Verde que los alecciona, que les dice que pueden violar la ley y, si lo hacen bien, incluso serán recompensados. Los verdes violan y violan las reglas y ganan dinero. Las multas son un chiste, mientras se suma el poder a quienes, se supone, deberían dar lecciones de ética.

En ese clima decepcionante, alimentado por acciones como las del Verde, es que llegamos a la elección 2015. Los empresarios como los de OHL corrompen y violan la ley; los criminales compran voluntades y matan por deseo; los partidos defraudan y piden más y más dinero, en un país donde cerca de la mitad de sus habitantes están en pobreza.

Una revisión escueta diría que a todos los niveles y en todos los segmentos los que pueden, joden al ciudadano. Los que pagan siempre son los ciudadanos. Los de siempre, en el último siglo, violan la ley y obtienen más.

Por eso, aunque parece una paradoja, debemos salir a votar. Los ciudadanos no pueden responder a los criminales, vengan de los partidos, o del tráfico de influencias, o de la corrupción, o de las drogas, violando la ley o bien omitiendo su responsabilidad. Los ciudadanos, que son mayoría, deben hacer la diferencia: deben salir y votar para acabar de una vez por todas o comenzar con el fin de esta cadena de delitos grandes y pequeños que tienen a México sometido a la ilegalidad, la corrupción y el desencanto.

Votar será ir en contra de esos otros que, como el Partido Verde, apuestan a vulnerar el Estado de Derecho para mantenerse con poder y más dinero.

Pocas veces como hoy, México requiere de sus ciudadanos. Es necesario votar, porque no hay muchos caminos. Para acabar con la cultura de la ilegalidad se tiene que empezar con un paso simple: votar.

(SINEMBARGO.MX)

No es más que una organización mafiosa

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Por Esto!

Verde hasta en las tortillas
Guillermo Fabela Quiñones

 Apuntes
 Pésima impresión deja en el ánimo de la ciudadanía la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) de “sancionar” al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) con un solo día sin promocionales. Esto, según los consejeros, en acatamiento a la sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Queda claro que los órganos electorales incumplen su responsabilidad, aunque las consecuencias sean las esperadas: pérdida de credibilidad de la sociedad en las promesas de cambios progresistas del régimen, lo que a su vez derivará en mayor abstencionismo, menor interés en los procesos electorales, objetivos que persigue el grupo en el poder, sobre todo en este momento.

 El Partido Verde, que en realidad no es más que una organización mafiosa, ha hecho lo que ha querido, particularmente en los dos años y medio del actual sexenio, porque cuenta con el beneplácito del “presidente” Enrique Peña Nieto, quien necesita de un socio que llene el vacío que dejó el PAN ahora que se siente obligado a recuperar la credibilidad perdida, luego de los dos sexenios que estuvo al frente del Poder Ejecutivo sin haber logrado un solo avance democrático y haber demostrado una gran proclividad hacia la corrupción en gran escala.

 La situación creada por la falta de apego a la legalidad por parte de los órganos electorales, es una clara señal que plantea la posibilidad de comicios realizados sólo con la intención de cumplir con la fecha programada en el calendario electoral. Para la derecha no hay temor de que las cosas se le salgan de las manos, como lo demuestra la complicidad de los órganos responsables de vigilar el cumplimiento de la legalidad en los comicios, antes y después de su realización. ¿Cómo estar de acuerdo con tal comportamiento? Por supuesto que instituciones de esa catadura no le sirven al país, sin embargo no hay de otras mientras la derecha conserve el poder.

 En este momento, el Partido Verde cuenta con la simpatía de un sector de la población que vive confundido por su desconocimiento de la realidad y su nula o muy escasa información política. Creen esas personas que dicha agrupación mafiosa tiene valor de sobra para enfrentarse al sistema, confunden el cinismo y vocación antidemocrática que caracteriza a sus dirigentes, con una rebeldía positiva que puede ayudar al país. Aunque sea difícil creerlo, hay gente que así piensa o incluso supone que las huestes del “niño verde” tienen la “valentía” de enfrentarse al sistema.

 Es preciso recalcarlo: se trata de un cinismo magnificado por la complicidad de Peña Nieto, quien no quiere correr riesgos innecesarios en los comicios del próximo domingo. Sabe que ya no cuenta con la incondicionalidad del PAN, organización por otro lado ya muy desprestigiada por los excesos de sus más connotados dirigentes, tanto en lo que se refiere al mal uso de los recursos públicos como a la incapacidad demostrada en el ejercicio del poder. De ahí que el PVEM le haya caído como un enviado del mismo diablo, porque se presta a lo que sea con tal de servir a la oligarquía y seguir manteniendo privilegios indebidos.

 Por ello no debe asombrarnos el cobijo que le están dando los principales órganos electorales, sin que les importen las consecuencias. Queda demostrado que no tienen un mínimo respeto a la sociedad, pero también que tampoco les importa el futuro de la democracia en México, proceso siempre trunco, que lo seguirá estando mientras no haya un verdadero cambio de régimen, mientras la derecha siga en el poder con el único propósito de medrar con las riquezas nacionales y depredar todo lo que se pueda, como lo patentiza la realidad.

 Las más de 140 mil firmas de ciudadanos exigiendo el retiro del registro al Partido Verde por su absoluta falta de respeto a la legalidad, las autoridades electorales se las pasaron “por el arco del triunfo”. Es más que obvio que no hay una elemental voluntad de la oligarquía en que México camine por la senda de un sólido Estado de Derecho. Luego se van a lamentar de las consecuencias de su desmedida voracidad. Mientras tanto, el “niño verde” y sus paniaguados disfrutan las mieles de un poder prestado, propagando su logotipo hasta en el papel para envolver tortillas.

(guillermo.favela@hotmail.com )


Votaré x mantener la esperanza de México

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Proceso

Voto nulo: Victoria cultural del PRI


MÉXICO, D.F. (apro).- Todos los ciudadanos que anularán su voto en las elecciones de este domingo son perezosos, todos son ignorantes, todos son comodinos, todos manipulan, todos mienten… Todos son iguales.

¿Pero en verdad todos los anulistas son iguales? Cualquier partidario de esta posiciónen realidad cualquier persona con sentido comúndiría que esta generalización es una insolencia.

Y lo es.

Los ciudadanos que pretenden ir a las urnas sólo para anular su voto forman parte de nuestro universo social como nación y los hay desde los asalariados y quienes viven con una mísera pensión hasta quienes ejercen con sus estudios de posgrado y los que son prósperos o sobreviven en sus negocios.

Todos estos y otros ciudadanos, asqueados por la inmundicia política y el estancamiento como país, claramente no son iguales. Ni son perezosos, ignorantes, comodinos, manipuladores y mentirosos.

Justamente por eso no creo en el anulismo del voto, porque se sustenta en una falacia: Todos los partidos y todos políticos son iguales. Y no todos son iguales: Los hay peores.

No es sarcasmo: Entiendo el enojo ciudadano con los partidos y los políticosque comparto–, pero es poco serio igualarlos a todos en sus prácticas y sobre todo asignarles la misma responsabilidad frente al desastre del país, sin distinguir si son gobierno u oposición, y aun si son oposición auténtica o simulada.

Los anulistas, al generalizar, hacen tan culpable al servidor público que saquea el presupuesto como al que hace la denuncia de corrupción, condenan por igual al que eleva impuestos que al que los combate, reprueba de la misma manera al que se enriquece con los “moches” que al que los padece.

No puede igualarse la octagenaria historia de corrupción, impunidad y despotismo del PRIreeditada tras dos sexenios del PAN con, por ejemplo, el Partido Humanista, que por más defectos que tenga apenas participará en su primeray muy probablemente únicaelección.

Decir que es igual el Partido Verde, emblema del desprecio a la ley y a la honradez, a Encuentro Social es también una simplificación. Igual equiparar al PAN, que ya gobernó dos sexenioscon la evaluación que de ellos se tenga–, con Morena y cualquier otro que no ha ejercido el poder federal, así hayan gobernado a nivel de municipios y estados.

¿De verdad Vicente Fox fue análogo como Presidente al jefe de gobierno Andrés Manuel López Obrador y éste a Enrique Peña Nieto? ¿Y el priista Eruviel Ávila es idéntico al panista Miguel Márquez y éste al verde Manuel Velasco? Un mínimo esfuerzo de análisis concluiría que no son equivalentes.

El movimiento anulista, al generalizar, mete en el mismo saco de corruptos a Peña con la “Casa Blanca” que un alcalde que maneja con honradez los recursos, del partido que sea; le es igual el legislador que cumple con su tarea que el más faltista de todos, y el alcalde que benefician ilegalmente a un contratista es sinónimo del regidor que se opone.

El anulista, en su desproporción, culpa por igual al causante del desastre que a las víctimas. Y en ese sentido, el anulismo representa la victoria cultural del PRI: “Todos somos iguales. La corrupción somos todos.”
Como a los anulistas, a mí tampoco me disgustan los partidos políticos vigentes y los quisiera mejores, pero los diez que aparecerán en las boletas en la elección federaly otros tantos localesrepresentan una diversidad de intereses, no sólo de ideologías, y son también un espejo de lo que somos como sociedad.

Peor: Las encuestastambién bajo sospechaapuntan a que el PRI y sus satélitesPVEM y Panalobtendrán en esta elección federal cerca del mismo porcentaje con el que Peña ganó la elección de 2012.

Es decir, a pesar de los casos acreditados de corrupción del propio Peña y miembros prominentes de su gobierno, de la crisis no reconocida pero que vacía los bolsillos y el país despedazado por la violencia y la inseguridad, de la ineptitud acreditada, el PRI y sus cómplices van a ratificar su hegemonía.

A esa infamia no voy a sumarme como ciudadano lanzando mi voto a la basura, como lo pretenden los anulistas, sino usándolo para manifestaral menos por esa vía, quizá sólo testimonialmi repudio a lo que detesto y, también, para mantener la esperanza que quiero unir a la de otros ciudadanos…

Comentarios en Twitter: @alvaro_delgado

Con Morena otro actuar político es posible

¡¡Exijamos lo Imposible!!
La Jornada

Morena
José Blanco
 
México elegirá 500 diputados federales, nueve gobernadores, 639 diputados locales, 903 presidentes municipales y 16 jefes de las delegaciones del Distrito Federal el próximo 7 de junio.

El INE debió registrar a 10 partidos políticos participantes y más de 11 mil candidatos. Los partidos inscribieron sus respectivas plataformas electorales basadas, supuestamente, en sus declaraciones de principios, sus programas de partido y sus estatutos. Miles de páginas que nadie ha leído, y que son prácticamente inútiles para el efecto práctico de la toma de decisión del voto por los electores.

Los ciudadanos no están enteradossalvo pocas excepciones, unos cuantos cientos de 83.5 millones de sufragantes potenciales–, de quién es quién y qué proponen, para su distrito electoral, para su alcaldía, para la gubernatura correspodiente.

¿De qué modo, entonces, tomarán sus decisiones de voto los electores? En medios académicos de Estados Unidos han empeñado muchas horas de investigación en tratar de aportar teorías sobre el comportamiento de los votantes: así, se han sugerido teorías conductistas, teorías racionales ( rational choice) y teorías culturales. Sin ser especialista en esta temática, puede suponerse que quizá algún aporte podría encontrarse en tales teorías.

También se han dado múltiples explicaciones a partir de diversas tipologías del electorado. La más común toma en consideración las simpatías o antipatías políticas que se han formado los ciudadanos a través de los años. Así, la segmentación habitual ha clasificado a los electores en cuatro categorías: el voto duro, el voto blando, el voto opositor y los indecisos.

El voto duro proviene del elector que mantiene identidad ideológica con unas ciertas siglas, aunque la ideología de las formaciones políticas cambian, como ha hecho el PRI con su paso del PRI populista, al PRI neoliberal; lo mismo ha ocurrido con el PAN, que pasó de una cierta tensión interna entre una vocación opaca por ser oposición a ultranza, llamada por Gómez Morín brega de eternidad, la que no se llevaba bien con sus componentes católicos, liberales y empresariales. Esa tensión se resolvió en un partido con un discurso que insiste flácidamente en la legalidad, pero orientado al pensamiento único neoliberal. El voto duro de estos partidos proviene en realidad, principalmente, del clientelismo. Ocurre lo mismo con el PRD.

El voto blando asimismo guarda cierta afinidad ideógica con algún partido, pero no es un voto seguro, porque toma en cuenta también la coyuntura, los comportamientos de los dirigentes, sus (previsibles) escándalos. Es un voto que cambia de una formación política fácilmente.

El voto opositor nunca votará por un determinado partido, así haya postulado a buenos candidatos o su plataforma electoral sea la más pertinente. Y el indeciso, poco involucrado en la política, no manifiesta identidad, simpatía o lealtad con ninguna fuerza partidista. Por igual, puede decidir votar por un partido u otro, o incluso no votar.

Hay coyunturas políticas, como la actual, donde puede manifestarse con gran fuerza la hipótesis que contiene el Informe país sobre la calidad ciudadana en México, elaborado conjuntamente por el Colmex y el INE: La ciudadanía en México atraviesa por un complejo proceso de construcción que se puede caracterizar por su relación de desconfianza en el prójimo y en la autoridad, especialmente en las instituciones encargadas de la procuración de justicia; por su desvinculación social en redes que vayan más allá de la familia, los vecinos y algunas asociaciones religiosas, y su desencanto por los resultados que ha tenido la democracia.

En el presente, esa desconfianza, ese desencanto, puede haber crecido sensiblemente, y no sólo alcanza a las instituciones encargadas de la procuración de justicia, sino al gobierno todo y a los partidos tradicionales. Aún más, no sólo se trata de desconfianza y desencanto, sino de mucho más: existe miedo, indignación, hartazgo de los ciudadanos por unos derechos humanos aplastados por miles y miles de muertos, por cientos de fosas llenas de esqueletos anónimos; por desaparecidos, extorsionados, secuestrados, bebés calcinados en la guardería ABC, Ayotzinapas y Tlatlayas, en medio de una violencia salvaje en la que delicuentes y autoridades son muchas veces indistinguibles. Pero quizá nada provoque tanta ira como la corrupcion galopante de tantos gobernantes que al tiempo que se enriquecen quizás como nunca en el pasado, obran con un disimulo nauseabundo.

Los tres partidos mayores comparten el mismo modelo básico de desarrollo y lo prueban en los hechos. La desigualdad sigue avanzando, los sueldos que se asignan diputados, senadores, ministros de la Suprema Corte, en medio de una gran mayoría de miserables, deja flemático e imperturbable al núcleo político/privado dominante. Los 12 millones de mexicanos que han debido emigrar entran, para este núcleo, en el orden natural de las cosas. La entrega de recursos naturales valiosos, es norma estándar del mundo globalizado neoliberal.

Morena no ha estado, ni podía haber estado, en ese pantano de indecencia e inmoralidad. Espero que muchos querramos ver a Morena avanzar y abrirse un espacio relevante en ese pantano y mostrar, como promete, que otro actuar político es posible. Votemos para abrir esa oportunidad, propongo.

Morena nació de una premisa, con la que empieza su declaración de principios: En el México actual, la vida política e institucional está marcada por la corrupción, la simulación y el autoritarismo.

Los dirigentes y militantes de Morena ciertamente deben saber que la transformación de ese México, dadas las características de las élites políticas y económicas que el país padece, será un largo camino, pero que, como siempre, se hace camino al andar…

lunes, 1 de junio de 2015

Clouthier y 'El Bronco' con Aristegui

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Candidatos Independientes
Blog de Lerolico

No sabíamos q' era capaz de llegar tan bajo

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Sin embargo

Los 40 mil dólares de Rigoberta
 

La vida controversial de Rigoberta Menchú ha llegado a niveles insospechados. Conocíamos las mentiras sobre su biografía autorizada convertida en libro, conocíamos su interés monetario allí donde va, pero no sabíamos que era capaz de llegar tan bajo en un país que siempre le ha demostrado respeto y cariño.
 
Rigoberta, llega a México como promotora del voto y la democracia o tal vez, como observadora electoral. No está claro. Pero llega en un momento delicado, justo cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) presidido por Lorenzo Córdova vive momentos críticos precisamente por su racismo contra los indígenas.
 
Un racismo que, en vista de los últimos acontecimientos, Córdova quisiera borrar tomándose fotos con indígenas comprados como la señora Menchú a quien el INE le pago nada menos que la friolera cantidad de 10 mil dólares.
 
La foto Menchú-Córdova ha salido muy cara para los mexicanos. Ambos no solo quedarán en la memoria como una dupla fraudulenta debido a los dólares que hubo de por medio, sino como una dupla que simboliza la corrupción del INE, ya que el pago hecho a la guatemalteca, proviene de una partida no autorizada para tales efectos. El INE ha reconocido que el pago a Menchú forma parte de un rubro de capacitación electoral.
 
Evidentemente al INE no le importa desviar sus recursos para causas ajenas a lo legalmente establecido. Córdova quiere limpiar su racismo, pero como dice el refrán: “la mierda entre más la mueves más huele”. La etiqueta de racista quedará colgada para los anales de la historia al presidente del INE. Y también, entre otras cosas, la de malversador porque el dinero del presupuesto del INE, ahora en la bolsa de la señora Menchú, estaba destinado a la capacitación cívica, no para visita de personajes.
 
Pero el INE se defiende y dice que el pago no fue para su labor de promotora u observadora, sino para una conferencia que dio en Guerrero.
 
Ahora bien, el otro asunto importante es el comportamiento de una Premio Nobel de la Paz que supuestamente simboliza la ética y no los centavos. Según la información disponible, la guatemalteca cobró en total, 40 mil dólares por una visita de cinco días. Además del INE, su visita fue financiada por otras fundaciones como Murrieta y Tendiendo puentes.
 
¿Qué independencia del Estado puede tener una observadora electoral y promotora del voto a quien el propio Estado le paga 10 mil dólares? Su misión quedo de manifiesto cuando Menchú acudió a Guerrero para, entre otras cosas, intentar convencer a los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa a no boicotearan las elecciones.
 
En lugar de solidarizarse con los padres de los normalistas, la guatemalteca se concretó a pedir “prudencia” a las víctimas de la violencia en ese estado que rechazan la celebración de los comicios por no haber condiciones optimas. El enojo fue tanto, que durante la conferencia una joven aprovechó y entre lágrimas preguntó “¿Cómo nos pueden llamar a votar a lo jóvenes cuando somos los más vulnerables del país?”. Y añadió: No podemos seguir pidiendo un minuto de silencio por los desaparecidos porque pedir un minuto de silencio por cada desaparecido y por cada asesinado en nuestro país, en nuestro estado, es quedarnos callados eternamente”.
 
No fue la única metida de pata de la señora Menchú. Además de la conferencia magistral pagada por el INE en Guerrero, también estuvo en Veracruz donde dijo, según consignaron los medios de comunicación, que ese estado gobernado por el mayor depredador de la prensa, Javier Duarte, es ejemplo en materia de derechos humanos. No sabemos cuánto le pagó el gobernador o si su visita a ese estado está incluida en la factura de 40 mil dólares que cobró, pero está claro que sus declaraciones resultan desafortunadas por tratarse de un estado infestado por la actividad criminal de cárteles como el de los Zetas, los delitos del orden común, las desapariciones, secuestros, el llamado cobro de piso y el asesinato impune de periodistas. Para cerrar con broche de oro su visita, Duarte le entregó la Medalla Veracruz.
 
Luego de su visita, sería interesante revisar la trayectoria de Rigoberta Menchú. Su biografía autorizada escrita por Elizabeth Burgos “Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia se convirtió en un libro polémico por las supuestas mentiras en las que incurre al reescribir la historia contada por la propia Menchú.
 
El encargado de desmentir la versión oficial fue David Stoll, quien escribió el libro Rigoberta Menchú y los pobres de Guatemala, en donde asegura que gran parte de la biografía autorizada de la señora Menchú es falsa. Ella lo ha negado y ha dicho que Burgos escribió lo que quiso. La autora, ha dicho que tiene horas de grabación de entrevistas con la Premio Nobel.
 
El asunto ha generado ríos de tinta, pero viene al caso considerarlo ahora, porque se desvelo que Burgos, ha ganado importantes cantidades de dinero porque el texto fue tremendamente exitoso y la señora Menchú le pidió que renunciara a sus derechos para cobrarlos. La autora se negó. Pero en todo este tiempo ha habido incluso gente que ha solicitado a la academia retirarle el Premio Nobel de la Paz por las supuestas mentiras vertidas y la actitud centavera.
 
Lo cierto es que, una Rigoberta Menchú muy distinta y más allá de la defensa de los pueblos indígenas y su dignidad, se nos ha revelado ahora en México. Una pena, ¿no creen?
 
Twitter: @SanjuanaMtz
Facebook: Sanjuana Martinez  

Que lucido resultó el monigote perredista

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Proceso

Navarrete condena difusión de audio en el que vaticina debacle del PRD


MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- El presidente del PRD, Carlos Navarrete, reprobó que esta mañana el periódico El Universal haya difundido un audio en el que supuestamente vaticina la debacle electoral del PRD en el Distrito Federal.

“Rechazo categóricamente la actividad ilegal de grabar y publicar conversaciones privadas”, escribió Navarrete en su cuenta de Twitter.

Añadió: “La conversación duró más de 3 horas y fue cortada, pegada, editada y manipulada con la finalidad de sacar de contexto lo ahí planteado”.

Hoy, el periódico El Universal publicó un audio supuestamente grabado a mediados de mayo pasado en el que Navarrete confía a militantes perredistas que está por llegar a su fin el control político del PRD en el Distrito Federal.

“Tengo una impresión que ahora vamos a pasar el 15 (2015) en algunas delegaciones, pero no veo en el 18 (2018) ni personajes, ni un partido con capacidad de renovación para repetir la jefatura de gobierno de 18 a 24 (2018-2024); o nos la gana el PRI o nos la gana Morena, veo esa perspectiva”, supuestamente confesó Navarrete.

“Veo cercano el momento de la alternancia, creo que pronto el partido tendrá que irse a la oposición”, añade.

Acuerdan pagar sobornos a magistrados

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Homozapping

OHL, historia de despojo y corrupción en Circuito Mexiquense
(Segunda Parte)
Jenaro Villamil 

Reportaje Original Publicado en Proceso, No. 2013

La historia de un despojo Entre 2008 y 2009, antes del inicio de la construcción del Circuito Exterior Mexiquense, autoridades del Estado de México negociaron con los Schievenini Zanella, propietarios de la Granja Mayté desde el 22 de febrero de 1962. Les ofrecieron un pago de 200 a 250 pesos por metro por un predio de 30 mil metros. No aceptaron la oferta, ya que en otros casos habían escuchado el pago de mil pesos por metro.

En esas negociaciones estaban cuando el 17 de diciembre de 2009 diversas personas ingresaron a la Granja Mayté para realizar los trabajos de excavación, delimitación de postes y rejas, dividiendo el predio. Al preguntarles al ingeniero de obra, José Guadalupe Ramírez Miranda, por qué la invasión, éste les respondió que ese predio había sido expropiado por el gobierno del Estado de México, pasaba a formar parte del SAASCAEM, quien “entregó la posesión de dicho inmueble a Concesionaria Mexiquense S.A. de C.V.”, filial de OHL en la construcción del Circuito Exterior Mexiquense.

Los Schievenini interpusieron una demanda de amparo indirecto el 6 de enero de 2010 porque no fueron notificados previamente del procedimiento de expropiación, porque el decreto expropiatorio de Peña Nieto mentía al señalar que este inmueble “no se encuentra inscrito en el Registro Público de la Propiedad, cuando ellos eran los legítimos dueños, y porque “existe una contradicción interna en el mismo decreto” y que por un lado se refiere a 28 mil 965 metros cuadrados y “no es claro en cuanto a la superficie, medidas y colindancias reales expropiadas”.

En su demanda de amparo 17/2010, cuya copia obtuvo Proceso, los propietarios argumentan que no fueron citados debidamente ni les respetaron el debido procedimiento para defenderse, ofrecer pruebas ni alegar en contra de cada uno de los oficios en los que se basó la expropiación.

Uno de esos oficios fue firmado por el entonces secretario de Comunicaciones del gobierno del Estado de México, Gerardo Ruiz Esparza, ordenando al área jurídica que se iniciara el procedimiento de expropiación.

El decreto de expropiación, firmado por Peña Nieto, no señaló en forma clara, precisa y detallada cuál es la causa de utilidad pública con base en la cual el Poder Ejecutivo local expropió, es decir, cuál de las diez hipótesis que prevé el artículo 3, fracción I, de la Ley de Expropiación la constituye”.

De acuerdo con el decreto firmado por Peña Nieto el 24 de agosto de 2009, se ordenó una indemnización por 10 millones 188 mil pesos “que deberá pagarse a las personas afectadas”, según el avalúo comercial practicado por el Instituto de Información e Investigación Geográfica, Estadística y Catastral del Estado de México. El pago sería cubierto por el SAASCAEM, en una sola exhibición. Nadie sabe dónde acabó ese dinero porque no les fue entregado a los propietarios.

La sentencia de amparo se ganó en los últimos meses de 2011, pero las autoridades mexiquenses presentaron un recurso de revisión ante el Cuarto Tribunal Colegiado de Circuito, argumentando que no podían devolverles el predio ya que estaba en construcción el Circuito Exterior Mexiquense.

Desde ese momento y todo el 2012 hasta 2015, Giancarlo Schievenini explicó a Proceso que iniciaron una serie de argucias jurídicas para tratar de determinar el valor del predio expropiado. Un perito independiente, designado por la PGR, determinó que debían ser 52 millones de pesos. Las autoridades y OHL alegaron que sólo valía 10 millones de pesos.

El caso se entrampó durante todo el 2013 y 2014. El Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Segundo Circuito de Naucalpan echó abajo la resolución que ordenaba pagarle 52 millones de pesos a los afectados. Esa sentencia fue firmada por los magistrados Guillermina Coutiño Mata, Oscar Germán Cendejas Gleasonmagistrado ponente que ascendió a magistrado del tribunal especializado en telecomunicaciones- y Yolanda Islas Hernández.

En enero de 2015, el único perito designado por el Consejo de la Judicatura Federal, Manuel González Pérez, vuelve a aparecer en la lista y debe determinar cuál es el valor del predio. A esas fechas corresponden las grabaciones de Wallentin y Fernández para acordar darles “una manita” a los magistrados “como siempre lo habían hecho”.

Otros indicios de corrupción

OHL también ha sido acusada por la empresa Infrabaer ante el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, desde noviembre de 2013, porque en el Circuito Exterior Mexiquense, la empresa española le cobró a cada usuario 50 centavos de más para instalar un supuesto Sistema Independiente de Verificación (SIVA) que nunca operó. La empresa calculó que tan sólo por este concepto, OHL se embolsó 120 millones de pesos adicionales a los 2, 360 millones de pesos por el cobro de cuotas de peaje.

Infrabaer ha documentado que gracias a la quinta modificación del contrato del Circuito Exterior Mexiquense, en diciembre de 2012, OHL tiene una extensión del plazo de su concesión del 2030 al 2051 que le permitirá cobrar incrementos adicionales a las tarifas de peaje entre 2013-2021 de manera irregular.

Él otorgó la concesión de la guardería ABC

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Por Esto!

¿Molinar Horcasitas se llevó a la tumba lo que sabía de la Guardería ABC?
Alvaro Cepeda Neri

 Conjeturas

 I.- Si fallece una mujer o un hombre con méritos, sepultan su cadáver con alabanzas y reconocimientos que, por lo general, no le hacen cuando está vivo. De nada sirve. Como cuando falleció Carlos Fuentes y Peña se acercó a la viuda: Silvia Lemus, y le soltó elogios hipócritas en lugar de ponerse a leerlo. Ha muerto el llamado ideólogosin serlo—: Juan Molinar Horcasitas, a quien la esposa de Calderón llenaba de elogios. Molinar fue un calderonista jurado... hasta que lo traicionó, tal como Calderón traicionaba a todos los panistas. Durante el foxismo y el calderonismo estuvo enchufado al presupuesto. No fue como Carlos Castillo, éste , ideólogo del PAN hasta que se alejó de ese partido de derechas, porque Calderón y sus “medias de seda” (no porque fuera travesti, sino por ser la bebida que lo hizo famoso como alcohólico), en uno de sus arranques se distanció del yucateco; quien en memorable carta describió a Calderón como lo que es: un prepotente fundamentalista que echó a perder la alternancia, resultó peor que Fox y metió a los militares como policías (con su cómplice: Genaro García Luna, millonario en Miami), dejando más de 100 mil homicidios y al país en manos del narcotráfico.

 II.- Pero el tema es Molinar Horcasitas. Al que con todo su derecho los panistas homenajearon y no pocos en radio, televisión y prensa escrita lo cubrieron de adjetivos en grado superlativo. Incluso lo exculparon de la tragedia en la Guardería ABC, donde 49 niños murieron calcinados y 74 más padecen males de por vida. No era ya director del IMSS cuando el incendio aquel 5 de junio del 2009. Pero él otorgó la concesión de la guardería para que un grupo, encabezado por la familiar de la entonces poderosa Margarita Zavala, se enriquecieran con las cuotas del IMSS, y éste jamás inspeccionó que cumplieran con lo contratado. La guardería con 120 niños, desde recién nacidos a 5 años, estaba en un terreno con láminas de cartón y ventiladores que hacían circular aire a temperaturas de más de 40 grados. Atrás de un baldío usado como archivo del desgobernador Robinson-Bours, y quien ese día mandó incinerar papelería que lo comprometía. Esto hace suponer que fue intencional el incendio, ya que Bours y su pandilla buscaban distraer a la opinión pública de su corrupción.

 III.- Molinar Horcasitas sabía del hecho. Y guardó silencio cómplice con Calderón, quien se comprometió a investigar la tragedia y nada hizo. Está claro que ese panista y el grupo concesionario se convirtieron en homicidas de los niños quemados vivos en la guardería. El incendio provocado por Robinson-Bours y las condiciones de inseguridad de la guardería establecida en un galerón, permitieron la desgracia. Y no hay duda que Molinar Horcasitas, muerto y velado como héroe por el PAN, fue otro de los corresponsables de ese infierno. La lucha por justicia sigue viva con los padres de esas víctimas desde hace seis años. Molinar Horcasitas se llevó a la tumba lo que sabía. Pero no es excusa ni justificación como para no deslindarle responsabilidad junto con Calderón, Robinson-Bours y la prima o tía de Margarita Zavala.

cepedaneri@prodigy.net.mx

¿De veras lo cree, señor Presidente?

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Por Esto!

Locos por el poder
Francisco Ortiz Pinchetti

La frase es de Omar Pacheco López, candidato del PAN a la jefatura delegacional de Gustavo A. Madero. “Están locos por el poder”, dijo. Se refería a sus compañeros panistas que controlan al partido en el Distrito Federal, encabezados por el nefasto Jorge Romero Herrera, actual jefe delegacional con licencia de Benito Juárez, protagonista de sucesivos escándalos de corrupción en semanas recientes. Su grupo, dijo Pacheco López, opera como una mafia: “se reparten entre ellos candidaturas, recursos, privilegios y hasta contratos millonarios. Los acusa en Reforma luego de que ese diario reveló que Romero Herrera benefició con contratos por al menos 55 millones de pesos a cuatro empresas relacionadas con su amigo el candidato albiazul en Cuajimalpa, Camilo Campos. “Los mismos que inflaron el padrón panista, ahora inflan los contratos”, acusó.

 Sin proponérselo tal vez, Pacheco López tocó un punto toral de la descomposición que vive la vida pública en nuestro país. Y es que no sólo son sus correligionarios: todos los felices integrantes de la llamada clase política mexicana, de todos los tamaños y de todos los partidos, están loquitos por el poder. Poder que significa impunidad, fortuna, mansiones, canonjías, viajes, placeres. No tienen recato. Ni llenadera. El espectáculo que hemos presenciado en los últimos meses, y que no termina, así lo demuestra. Los negocios millonarios al amparo del poder se vuelven cotidianos. La ostentación es parte de un estatus de privilegio. Todo se vale. Las rebatingas, las denuncias mutuas, las filtraciones, son parte de esa pugna. También los chapulinazos y los juanitos, los cambios de bandera y las traiciones. Y, al final, el resultado es siempre el mismo: la impunidad.

 En este ambiente asombra que al presidente Enrique Peña Nieto le incomode que las pregonadas reformas que permiten crear al Sistema Nacional Anticorrupciónque el miércoles pasado promulgó en Palacio Nacional causen incredulidad en la sociedad. Resulta difícil creer en un remedio milagro, cuando las causas siguen intocadas y cuando muchos de los protagonistas principales de hechos de corrupción estaban ahí, en la ceremonia oficial, y aplaudían con enjundia, encantados. Legisladores, gobernadores, líderes de partidos, funcionarios públicos, dicen las crónicas, atestiguaban el acontecimiento. Entre ellos estaba, por supuesto, el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, que se ostenta como uno de los promotores del nuevo Sistema Anticorrupción a la vez que solapa, pese a las denuncias, las tropelías de la mafia capitalina panista encabezada por Romero Herrera, inminente coordinador de la bancada de su partido en la ALDF.

 Por lo demás, no es fácil confiar en el naciente Sistema cuando el principal encargado de su operación, el secretario de la Función Pública (cuyo nombramiento fue en mismo un acto de conflicto de intereses) ha sido incapaz de dar algún resultado sobre la supuesta “investigación” que le encargó el Presidente, su jefe y amigo, sobre la oscura adquisición de las mansiones propiedad del propio mandatario, su esposa y su secretario de Hacienda. Virgilio Andrade no ha dicho ni pio.

 Peña Nieto afirmó muy en serio que la misma incredulidad que generó la transición democrática, se observa hoy en torno a la capacidad del Estado para combatir la corrupción. Es decir, plantea que más tarde que temprano se asumirá la efectividad del Sistema Anticorrupción de la misma manera que hoy se da por sentado, según él, que la democracia mexicana es una realidad. Por afirmaciones como esta es que no podemos tener la mínima confianza en nuestros gobernantes. “Se veía remota la posibilidad de que México pudiera contar con instituciones electorales autónomas, que aseguraran certeza, legalidad, independencia e imparcialidad de comicios. Era impensable una alternancia en la Presidencia. Ahora hay elecciones libres y tenemos instituciones electorales fuertes e independientes”. ¿De veras lo cree, señor Presidente?

 Las reformas promulgadas pueden en efecto significar un avance en la legislación para el control de la corrupción. Sin embargo, sabemos que el meollo del problema no está en las leyes, que ya las había, sino en su cumplimiento cabal. De acuerdo con el índice Percepción de la Corrupción, elaborado por Transparencia Internacional, México es el país con la puntuación más baja en materia de combate a esta práctica de las naciones que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), ya que en una década no ha rebasado la puntuación de 35, de un máximo de 100. México se ubicó en el lugar número 103 de un total de 175 países analizados en todo el mundo, en el Índice de Percepción de la Corrupción, debido a la posición de estancamiento en la que se ha mantenido por casi una década. Y el Observatorio México ¿Cómo Vamos? cifró en 20 mil millones de dólares el costo que tuvo en 2014 la corrupción y la impunidad en México.

 Peña Nieto afirmó que su gobierno está comprometido a combatir la corrupción y a fortalecer la legalidad, la transparencia y la rendición de cuentas. Es claro que el Presidente quiere hacernos creer que “ahora ” se combatirá la peor de las lacras que agobian a este saqueado país, mientras la impunidad cabalga a lo largo y ancho del territorio nacional. ¿Cómo se puede siquiera plantear un cambio, cuando los encargados de hacer y de aplicar las leyes, locos por el poder, están sumidos en la cloaca del enriquecimiento a como haya lugar? Hace rato que además de ser rateros y mentirosos nuestros políticos se han instalado en el cinismo. Válgame.
(SINEMBARGO.MX)

MORENA parece ser la única opción

¡¡Exijamos lo Imposible!!
La Jornada

Votar o no votarVíctor Flores Olea

A unos cuantos días de las elecciones, buena parte de la ciudadanía se pregunta aún si es o no acertado presentarse a las urnas el 7 de junio para emitir el voto. Antes que nada el hecho mismo de esta pregunta, o de esta vacilación, que se extiende ya a buena parte de la sociedad, es la mejor prueba del clima o estado de ánimo en que se encuentre hoy buena parte de nuestra sociedad, la profunda desconfianza hacia los procesos electorales, sobre los que habría una gravísima sospecha acerca de su rectitud, es decir, de su legitimidad.

Más allá de que la duda se concentre en simplemente no asistir a las urnas, o en emitir un voto nulo, que equivale al rechazo directo a las elecciones, lo importante es que tal vez nunca en las últimas décadas se había planteado de manera tan abierta, militantemente, esa duda entre votar o no. En todo caso es ésta una prueba más del desprestigio generalizado a que ha llegado el sufragio en México, en que no hay confianza en los partidos políticos y en el gobierno mismo, pensando que es casi imposible esperar una votación limpia en estricto sentido, de lo cual resulta un desprestigio mayúsculo para nuestro sistema político, en el no parece haber seguridad alguna. Éste es tal vez uno de los más importantes signos de la descomposición política y social por los que atraviesa el país. Si a esto sumamos ilícitos y hasta los asesinatos ocurridos recientemente en torno a las elecciones, podremos percibir la magnitud del problema que vive México. (En el periódico Reforma se informó la semana pasada que suman ya 70 los ataques a las elecciones, con 19 asesinatos.)

A ello habría que agregar las cifras en dinero no controlado que de manera ilegal se invertirán sin duda en la compraventa de votos, lo cual añade dudas bien justificadas sobre la rectitud de las elecciones. Para muchos que llaman ya a la abstención o a expresar un voto nulo, tal acto sería, en caso de que se diera en escala significativa, un voto de castigo al actual régimen. Por otro lado, se interpretaría la asistencia a las urnas como un acto que consolidaría al actual régimen de gobierno. Para quienes llaman al voto en todo caso sería la ocasión para expresar la pluralidad política existente ya en la sociedad mexicana, que correspondería a los muy variados partidos políticos que han surgido en los últimos tiempos. Las opiniones contrarias son múltiples y cada una invoca a su favor argumentos nada deleznables.

Pero aun considerando la relativa legitimidad de las diferentes opiniones, el argumento central de quienes aconsejan el ejercicio del voto es que sólo por ese camino, en nuestros tiempos, se llegaría a una auténtica democracia. Muchas otras condiciones se requieren, pero sin duda la práctica del sufragio limpio, la educación política del voto, es una de las fundamentales. , es verdad, no sólo es suficiente esa práctica, pero unida a otras condiciones el voto resulta una condición necesaria para la democracia, un supuesto previo e ineludible. Por ese camino, más tarde o más temprano, los países debieran llegar a una auténtica democracia. Incluso si se piensa en algo parecido a una democracia radical, que sería una democracia participativa del conjunto social, la práctica o la cultura del voto se convierte entonces en un principio esencial.

Por supuesto, la cuestión es mucho más general en la medida en que el desprestigio parece haber penetrado en prácticamente todos los aspectos de la vida política: los partidos políticos, el régimen político en su conjunto, que probablemente sea lo más grave, desde luego encabezado por los dirigentes. Permítanme formular la opinión de que el problema no es fácil y de que se llevará buen tiempo remontar la muy mala opinión generalizada que existe ahora sobre nuestro sistema político, que deberá remontar incontables fallas que han demeritado y minado gravemente su prestigio.

Por supuesto, la estricta rectitud de los procesos electorales en todos sentidos es tal vez la condición más importante y necesaria. En este sentido, la vuelta del PRI a la primera línea del poder partidarista sea tal vez el hecho más negativo, ya que es precisamente a los más de los 70 años de ese partido en el poder que se atribuye la mayor causa de ruptura y descomposición de la vida democrática en México; otra de las causas indudables de ese desprestigio se debe al bien ganado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que entre su abandono de la izquierda (por ejemplo, su activa participación en el Pacto por México, formulado y comandado por el PRI) y su renuncia a muchos aspectos democráticos centrales de la vida democrática partidarista echó por la borda muchas de las posibilidades de que la izquierda encabezara una real democracia partidaria en México.

En cuanto al PAN, sus 12 años de gobierno demostraron rotundamente su carácter de derecha irreductible en México, sin que su función gubernamental mostrara virtud alguna, sino más bien torpeza y la cortedad de miras que muchos anunciaron previamente. Sin duda, históricamente el PAN hace el papel de un corifeo más, de importancia, al neoliberalismo económico implantado por el PRI.

Sobre los partidos llamémosles satélites no habría demasiado que decir, porque en realidad lo son del PRI. Por eso, difícilmente puede pensarse que de allí surgirán vientos de real renovación.

La excepción parece ser precisamente Morena (dirigido por Andrés Manuel López Obrador), que se presentó desde el inicio como un partido que no sólo renunciaba al mal manejo de los partidos y a las prácticas más condenables del sistema, sino que estaba dispuesto a limpiar radicalmente la vida política de México. Tal cosa, y la rectitud de su dirigente principal, lo han llevado en poco tiempo a posicionarse, según dice alguna de su publicidad, como el partido del futuro en México. ¿Es posible? Pensamos que y creo que no sale sobrando, en estas elecciones intermedias, jugar esa apuesta de esperanza que parece consistente.

'Cordovita' el payaso televisa del momento

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Pasatiempoelectoral-Hernández
La Jornada