Hambre y miseria Lilia Arellano
Estado de los ESTADOS
53 millones de pobres en México: UNAM
Desperdicio y baja producción de alimentos
Productores exigen firma de un pacto rural
Inseguridad, indescifrable para el gobierno
Protestas magisteriales en seis entidades
Solución temporal en los Estados Unidos
“Nunca hay que pactar con el error, aún cuando aparezca sostenido por textos sagrados”: Mahatma Ghandi
En qué momento de nuestra existencia podemos considerar que se ha avanzado mucho, que el país tiene grandes perspectivas de desarrollo, que nos encontramos dentro de los niveles de “emergentes” que han sido aceptados por las naciones más poderosas, que vamos por el camino correcto si las llantas de los vehículos se “ponchan” en los baches, si las más vergonzosas epidemias –porque son producidas por el hambre- como son el cólera y los piojos, que se acompañan del dengue, están vigentes, actuantes, si oficialmente reconocen la existencia de más de 50 millones de pobres, si aceptamos que no habrá fuerza policiaca ni ley alguna que nos devuelva la tranquilidad ni en uno, ni dos, ni tres, ni cinco y tal vez ni diez años o quizá nunca; cuando se entregan tierras, escrituras, se acepta la incursión de comunidades completas y se les permite la creación de una franja ajena a las legislaciones locales a cambio de inversiones ridículas, cuando ya es imposible recorrer las playas pero también ir a la escuela o comer tres veces al día. Esto último es nuestra penosa realidad, lo demás es ficción, telenovela, discurso.
El investigador emérito de la UNAM, Víctor Manuel Durand Pontte refiere el dato ya conocido y vertido por diversas organizaciones y por el propio gobierno: son 53 millones de mexicanos que viven en la pobreza. Dice que para salir de ella es necesario que se marquen políticas públicas en salud, en educación y acceso a la justicia orientadas a disminuir la desigualdad y favorecer a los sectores más desprotegidos. O sea que no se trata de andar regalando despensas al por mayor para que se alimenten hoy y siguen igual o más pobres mañana sino de generar un campo universal que permita salir a través del empleo, del trabajo, de la generación de recursos propios de esa mísera situación. Y es que la FAO también tiene su reporte al respecto y señala al campo y su baja productividad y es, en las zonas rurales, en donde se tiene un alto porcentaje de ciudadanos sin ninguna protección, sin oportunidades y de ellas sobresale la de vivir.
Esta organización sostiene que ya suma una década el tiempo en el que nuestro país registra una baja productividad agrícola ya que ésta solamente registra un 1.1 de crecimiento que no ha sido superado. De ahí que la importación de productos alimenticios siga en aumento con el consabido desequilibrio en las balanzas comerciales, con el encarecimiento de éstos y generando una mayor hambruna entre los hombres que no cuentan con los elementos para trabajar la tierra. Es fundamental solucionar este problema que ya tiene su propia manifestación. En Paseo de la Reforma se llevó a cabo una marcha de campesinos que demandan la inmediata participación gubernamental en este sector, su reactivación, apoyos para producir. En este renglón habrá que ser muy claros en cuanto al pensamiento del gabinete actual ya que no están dispuestos ni a los subsidios y al otorgamiento de créditos cuyo destino final sea el de “fondo perdido”, por lo que es más barato importar. Los costos sociales hace mucho tiempo que dejaron de existir y la autonomía es una vieja e inservible palabreja.
Los campesinos buscan generar la firma de un pacto rural, denuncian públicamente que muchos de los productos que antes producía el agro mexicano hoy lucen etiquetas de importación y en ello se tendrá que incluir también la carne y los alimentos del mar. Este grupo se une a las protestas callejeras que incluyen a maestros, a desempleados, a electricistas, pilotos, sobrecargos, a lo que ya se considera una verdadera multitud que está dispuesta a mantenerse enfrentando no a la autoridad, sino a la imposición, al quebranto patrimonial, a los abusos, a la impunidad, a las componendas y para ella no dudan en hacer lucir, en presentarse portando cartelones que se han convertido en editoriales para caricaturistas, para las redes sociales, para algunos comentaristas libres.
Todavía no se mide que tanto es bastante y no conformes con la cascada de incrementos tributarios, con la red que están tendiendo para contar con terrorismo hacia los ciudadanos, ya sea mediante la sospecha de práctica de actividades que han ligado a las formas utilizadas por los lavadólares, el fiscal, el que ejercen manteniendo la inseguridad, el del espionaje y las amenazas de la aplicación de leyes que han manipulado desde hace ya varias legislaturas hasta dejarlas pulidas para ejercer controles que no tardan en incluir a la libertad de expresión, ahora se vuelcan con presiones económicas hacia Estados y Municipios como si ignoraran totalmente lo que se vive día a día en los rincones de la República.
Luis Videgaray pidió a los Senadores del PRD que descongelen la reforma que regula las deudas de entidades y municipios porque quieren detener la contratación de más créditos solicitados por los gobernadores. El titular de Hacienda no dice ni media palabra de que hay que regular también los del gobierno federal, que se debe conocer el origen y la aplicación en inversiones de las reservas internacionales, que ellos mismos sugieren que sea un despacho, el de Pedro Aspe obviamente, el que otorgue el visto bueno para que puedan contratar empréstitos aunque esto signifique que le tienen que pagar una iguala hasta la liquidación del adeudo y una cifra nada insignificante por el otorgamiento de éste que es todo un permiso concesionado por esas autoridades que pretenden reconocimiento y respeto.
No hay que endeudarse pero sí combatir el cólera, garantizar buenos servicios de salud, generar desarrollo, comprometerse con el equipamiento urbano y los servicios públicos en medio de una crisis económica en la que la ciudadanía deja de pagar puntualmente los impuestos locales y se mantiene girando, cambiando lugares de residencia y con la exigencia permanente de contar con un entorno adecuado que se suma a la indolencia central y el escamoteo de los recursos que deben entregar por la vía de participaciones que fueron ya autorizadas con más de un año de anticipación.
Tampoco mencionó el señor Videgaray y mucho menos solicitó o exigió que se descongele la Ley de Transparencia, que se ponga en marcha de inmediato a esa Comisión que dijeron sería el arma del ciudadano en contra de los malos manejos. De eso, nada. Como tampoco habla del monto que deberían tener ya debidamente establecido y documentado de ahorro en el gasto público. La fama que pudo hacerse durante un tiempo don Luis sobre una inteligencia que calificaban de brillante se ha venido derrumbando estrepitosamente y más aún cuando han quedado al descubierto las pantomimas, las farsas, los pretendidos engaños de una reforma hacendaria que no ha llegado, según los expertos ni a ser considerada una miscelánea. Sólo se buscan la captación económica y no parece que los bolsillos de los mexicanos aguanten una apretada vuelta más.
Si a lo anterior se suma la serie de acuerdos que ya no son en los oscurito porque hemos llegado al punto que sentenciara José López Portillo como de gravedad extrema: el del cinismo, tenemos frente a frente la entrega de recursos que también Videgaray otorgó al Distrito Federal y signo el convenio con el propio jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera. La medalla, ni tardos ni perezosos se la colgaron los del PRD para muína del Funcionario quien ha dado claras muestras de respaldo y colaboracionismo hacia el priísmo en sus afanes muy claros de convertirse en candidato dentro de la próxima contienda presidencial. Así que una vez conseguidos los recursos vino la entrega del Zócalo para evitar que fuese tan criticado como don Enrique Peña Nieto por ese rechazo a todo lo que sea cultural. Entre carpas, latas, pañales desechables, leches evaporadas, ropa usada, lucen como un signo de esperanza, los libros.
Y en este evento que en principio se pretendía diferir, nos referimos a la Feria del Libro, decidieron retirar las vallas metálicas, volver a dejar en circulación vehículos y peatones dentro de todo el circuito que rodea al Zócalo; se ordenó desde el centro que los policías federales se replegaran. Por esta actitud no se dejan de cuestionar si solo recibió lo que oficialmente se sabe de manos de Peña Nieto el ex procurador del DF o si entraron otros temas en los que habrá, en fechas muy próximas, ejemplos y muchos de ellos tendrán que ver represiones y muertos que no serán los priístas los que carguen, sino el propio Mancera y su costal de ambiciones.
Los del centro avanzan y si por un lado advierten que no habrá un solo paso atrás en lo dictado y aprobado en la rama educativa, ya lograron que tanto el PRD como el PAN lleguen a acuerdos en los que unos vayan por un camino y los otros por el paralelo con el fin de presentarse, como si fuera una mascarada, como opositores entre ellos mismos cuando ya han logrado tal grado de complicidad que como integrantes del Pacto por México se abstendrán de presentar una iniciativa común de reforma político-electoral. Deben ser inimaginables los ceros que acompañan a estas decisiones surgidas de intensos cabildeos con quienes tienen el poder de la firma.
Con todo esto ¿realmente estamos en el mejor camino?
SOLUCIÓN TEMPORAL EN EU
A pocas horas de que Estados Unidos entre en default, senadores de ese país anunciaron un acuerdo para aumentar el limite legal de endeudamiento. El pacto deberá pasar a consideración de la Cámara de Representantes. El presidente Barack Obama aplaudió el acuerdo de los líderes del Senado, Harry Reid y Mitch MacConnell, y alentó al Congreso a actuar rápidamente para aprobarlo, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
Los líderes senatoriales llegaron a un acuerdo sobre una ley que implica la reanudación de actividades gubernamentales, que están parcialmente suspendidas desde inicio de mes, por lo menos hasta el 15 de enero próximo. También da luz verde a que el gobierno pueda seguir elevando el techo de su deuda pública hasta el 7 de febrero, con el fin de que pueda seguir cumpliendo sus obligaciones y se evite una nueva desaceleración de la economía estadounidense. Al establecer limites específicos, el acuerdo implica que debe mantenerse abierta la negociación entre el gobierno y los sectores más conservadores del Partido Republicano –que buscan que se reviertan algunos puntos de la ley de salud que el presidente Obama impulsó-.
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